La Real Federación Española de Squash: estructura y competiciones
La Real Federación Española de Squash (RFES), fundada en 1973, es el organismo rector del deporte en España. Está afiliada a la World Squash Federation (WSF) y a la European Squash Federation (ESF), lo que permite a los jugadores españoles participar en competiciones europeas e internacionales bajo la bandera nacional. La RFES organiza el Campeonato de España absoluto, los campeonatos de España por categorías de edad (sub-15, sub-17, sub-19, sub-23) y los campeonatos de España de veteranos, que concentran a practicantes de toda la geografía española.
La liga nacional masculina y femenina es la competición de clubs de mayor nivel en España. Los equipos de las principales ciudades —Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia— se disputan el campeonato en un formato de jornadas que se distribuyen a lo largo de la temporada. El nivel de la liga nacional ha mejorado progresivamente con la incorporación de jugadores profesionales y semiprofesionales, aunque todavía existe una distancia notable respecto a las ligas de los países líderes del squash europeo como los Países Bajos, Francia o el Reino Unido.
Borja Golán: el número 10 del mundo que puso a España en el mapa
Borja Golán (Madrid, 1983) es la figura central cuando se habla del squash español de élite. Su carrera en el circuito de la Professional Squash Association (PSA) se extendió durante más de una década, con su mejor año situándose alrededor de 2015, cuando alcanzó el puesto número 10 del ranking mundial. Este logro es histórico para el squash español: ningún otro jugador del país ha llegado a esa posición antes ni después.
Golán compitió en los torneos más importantes del circuito PSA, incluyendo el British Open —uno de los eventos más prestigiosos del squash mundial—, el El Gouna International (Egipto) y numerosas pruebas del PSA World Tour. Sus victorias contra jugadores del top-10 mundial demostraron que el nivel técnico y físico del squash español podía competir con los mejores. Su carrera fue un ejemplo de lo que puede conseguir un jugador con talento natural, trabajo físico muy exigente y una dedicación casi solitaria en un contexto nacional que no ofrecía las mismas estructuras de apoyo que los países líderes del deporte.
Principales clubes y zonas de squash en España
La geografía del squash en España está marcada por la concentración urbana. Madrid es la ciudad con mayor número de courts y practicantes, con clubs históricos que llevan décadas organizando actividad competitiva y recreativa. Barcelona, con una fuerte tradición en deportes de raqueta, también cuenta con una escena squash activa. En el norte, el País Vasco —que tiene en el deporte de pala y pelota una cultura profundamente arraigada— ha producido también buenos jugadores de squash, con Bilbao como centro de la actividad.
Más allá de los clubs específicos de squash, la mayoría de la práctica se realiza en instalaciones polideportivas y cadenas de gimnasios que han incorporado courts en sus instalaciones. Este modelo de acceso ha democratizado relativamente el deporte respecto a sus orígenes elitistas, aunque el coste de las horas de pista sigue siendo un factor que limita la práctica habitual respecto a deportes como el fútbol o el baloncesto.
Torneos internacionales en España y proyección del circuito
España ha acogido a lo largo de su historia diversas pruebas del circuito internacional de la PSA, tanto en categorías masculina como femenina. La celebración de eventos del tour profesional en territorio español ha sido importante para el desarrollo del deporte, pues permite que los aficionados y jugadores locales vean en directo el nivel de los mejores squashistas del mundo y que los medios de comunicación presten atención al deporte aunque sea de forma puntual.
El desafío actual para el squash en España es mantener y ampliar la base de practicantes en un mercado dominado por el pádel, que ha absorbido gran parte del crecimiento de los deportes de raqueta en los últimos quince años. El squash tiene atractivos que el pádel no puede ofrecer —mayor exigencia física, deporte esencialmente individual, juego de lectura táctica más complejo— pero le cuesta comunicarlos eficazmente a nuevas audiencias.
El futuro del squash en España: olímpismo y nuevas generaciones
La posible inclusión del squash en los Juegos Olímpicos, un proceso que la WSF lleva impulsando desde hace años y que ha estado muy cerca de materializarse en distintas ocasiones, podría transformar el panorama del deporte en España. El impacto mediático del olimpismo en el reconocimiento de los deportes minoritarios es enorme, como ha demostrado el caso de la escalada o el taekwondo. Si el squash consiguiera su espacio olímpico, el interés institucional y privado en el desarrollo del deporte en España se multiplicaría.
Mientras tanto, la RFES trabaja en el desarrollo de programas para jóvenes, en la formación de entrenadores y en la mejora de las infraestructuras de courts en todo el país. La herencia de Borja Golán sigue siendo el horizonte de referencia: demostrar que desde España se puede llegar a los puestos más altos del ranking mundial, con trabajo, talento y una federación que apoye ese recorrido desde las categorías de base.