El boast es uno de los golpes más característicos del squash y uno de los que más sorpresa puede generar en el rival. A diferencia de los golpes directos a la pared frontal, el boast hace un camino indirecto: primero a una pared lateral y luego a la frontal.
Qué es el boast
Un boast es cualquier golpe en el que la pelota toca al menos una pared lateral antes de llegar a la pared frontal. Esto produce una trayectoria completamente diferente a la de un golpe estándar, ya que la pelota llega a la pared frontal con un ángulo lateral que la manda hacia el lado contrario de donde vino.
El resultado es que la pelota aparece en un rincón delantero de la pista, generalmente muy cerca del tin y de la pared lateral, lo que lo convierte en un golpe muy difícil de devolver si el rival está mal posicionado.
El boast defensivo
En muchas situaciones, el boast no es una elección táctica, sino una necesidad. Cuando el jugador está en un rincón trasero de la pista, muy alejado de la T, con la pelota en una posición baja y sin ángulo para golpear directamente a la pared frontal, el boast es la única salida viable.
En este caso, el boast defensivo permite “salir del apuro”: la pelota llega a la zona delantera de la pista y el rival tiene que ir a buscarla, lo que le da tiempo al jugador que bosteó para recuperar la posición central.
El boast ofensivo o de ataque
El boast también puede usarse como arma de ataque, especialmente cuando el rival está posicionado en la zona trasera de la pista esperando un golpe largo. Un boast bien ejecutado en ese momento lo obliga a salir corriendo hacia el frente, generalmente con poco tiempo para preparar un golpe de calidad.
Para que el boast ofensivo funcione, debe ser muy preciso:
- La pelota debe llegar a la pared frontal justo por encima del tin.
- El bote debe quedar lo más cerca posible de la esquina delantera.
- La velocidad debe ser baja para que el bote muera rápido.
El boast y el nick
Cuando un boast es tan preciso que la pelota toca justo la unión entre la pared lateral y el suelo (el nick) antes o después de llegar a la pared frontal, el resultado es un bote completamente imprevisible para el rival. Esta combinación es una de las más codiciadas en el squash de alto nivel.