El drive es el golpe fundamental del squash. Más del 60% de los golpes en una partida son drives, y dominar su mecánica es la diferencia entre un principiante que lucha por llegar a la bola y un jugador que controla el ritmo del intercambio. Un buen drive envía la bola al fondo del court pegada a la pared lateral, obligando al rival a retroceder y a jugar desde una posición incómoda.
El grip: punto de partida
El agarre correcto para el drive es el grip continental, también llamado “grip de martillo”: sujeta la raqueta como si fuera el mango de una herramienta, con la V que forman el pulgar y el índice apuntando al borde del marco. Este agarre permite alternar forehand y backhand sin cambiar la mano, lo que es imprescindible en squash por la velocidad del juego.
No aprietes en exceso. Una presión moderada en los dedos permite absorber el impacto y transmitir potencia sin tensar el brazo.
La postura: base de todo
Antes de golpear, orienta los hombros hacia la pared lateral. En el forehand, el hombro izquierdo apunta hacia adelante (para diestros); en el backhand, el hombro derecho. Esta rotación de hombros es la que genera la mayor parte de la potencia del drive.
Las rodillas deben estar ligeramente flexionadas y el peso del cuerpo sobre la pierna adelantada en el momento del golpe. La postura abierta, de frente a la pared delantera, es el error más habitual en jugadores nuevos: hace que el drive salga hacia el centro de la pista.
El swing: tres fases
Backswing: lleva la raqueta hacia arriba y hacia atrás, por encima del nivel del hombro. Cuanto más temprano prepares el backswing al ver llegar la bola, más tiempo tendrás para golpear con control.
Impacto: el punto de contacto óptimo está a la altura de la cadera, ligeramente por delante del cuerpo. En ese momento, el brazo está estirado y la muñeca firme. Golpea la bola con el centro de las cuerdas.
Follow-through: después del impacto, la raqueta continúa en dirección al objetivo. Un follow-through corto produce golpes sin dirección; un follow-through completo dirige la bola con precisión.
Cómo mantener la bola pegada a la pared
El drive que roza la pared lateral es mucho más difícil de devolver que el drive que pasa por el centro. Para conseguirlo, ajusta el ángulo de la raqueta ligeramente hacia la pared en el momento del impacto. La bola debe viajar paralela a la pared o tocando el cristal de forma suave, sin rebotar hacia el centro.
Ejercicios específicos
Ejercicio 1 - Drive directo al fondo: colócate en la línea del servicio y golpea drives continuos hacia el fondo, intentando que cada bola rece la pared lateral. Alterna forehand y backhand durante cinco minutos seguidos.
Ejercicio 2 - Conducción desde el fondo: recoge la bola en el fondo del court y devuelve un drive desde esa posición. Es más exigente porque el tiempo de reacción es menor y la potencia necesaria mayor.
Ejercicio 3 - Drive con marca en la pared: pega una tira de cinta en la pared delantera entre la línea de corte y el suelo. El objetivo de cada drive es que la bola impacte por debajo de esa marca, manteniendo la trayectoria baja.
Practica el drive en todas las sesiones de entrenamiento. Es el golpe que construye el squash, y su perfección es el camino más directo hacia el control del partido.