El lob es el golpe más suave del squash y también uno de los más infravalorados. Cuando la bola llega rápida al frente del court y estás sin tiempo para un drive potente, el lob te saca del apuro, obliga al rival a retroceder hasta el fondo y te da los segundos necesarios para recuperar la posición central. Bien ejecutado, un lob pegado a la pared lateral y que cae en el rincón trasero puede ser tan difícil de devolver como el drive más fuerte del partido.
La trayectoria ideal
El lob debe viajar alto, por encima de la línea de corte en la pared delantera, y describir una trayectoria arqueada que lo lleve al fondo del court. La bola debe caer cerca de la pared trasera y lo más pegada posible a la pared lateral. Esta combinación de altura y proximidad a la pared hace que sea muy difícil de volear para el rival y que, una vez que bota, quede pegada a la pared trasera o lateral con un ángulo complicado.
Un lob que cae en el centro de la pista no tiene valor estratégico: el rival puede volearlo cómodamente o golpearlo desde una posición ideal.
Ejecución desde el frente del court
El lob se juega principalmente desde el frente del court, donde se accede después de un boast o un drop del rival. La situación más común es recibir una bola baja en el frente y tener que sacarla de ahí.
Para ejecutarlo:
- Dobla las rodillas y baja el centro de gravedad para llegar a la bola baja.
- Coloca la cara de la raqueta abierta, apuntando hacia arriba.
- El swing es ascendente y suave: no golpees con potencia, sino con ángulo.
- La dirección del golpe debe apuntar a la pared delantera por encima de la línea de corte.
- Tras el golpe, recupera la T mientras la bola viaja despacio hacia el fondo.
El lob de backhand
El lob de backhand es especialmente útil cuando la bola llega baja al lado de tu mano no dominante y no tienes ángulo para un drive. Con la cara de la raqueta abierta y el swing desde abajo hacia arriba, puedes levantar la bola con suficiente altura para que cruce el court y llegue al fondo.
El backhand lob requiere más práctica que el forehand porque la palanca del brazo es diferente. Dedica tiempo específico a este golpe en los entrenamientos.
Cuándo usar el lob
El lob es el recurso correcto en estas situaciones:
- Cuando estás en el frente del court y el rival está también adelantado o en el centro: el lob lo empuja hacia atrás.
- Cuando estás bajo presión física y necesitas ganar tiempo para recuperarte.
- Cuando el rival está volveando bien y necesitas sacarlo de esa posición con un globo que pase por encima de él.
- Cuando el court es lento o las paredes están frías: el lob es más efectivo porque la bola no muere tan rápido al llegar al fondo.
Errores comunes
El error más frecuente es hacer el lob demasiado corto: la bola cae en el medio del court en lugar del fondo, dando al rival una bola cómoda en la mejor posición posible. Otro error es hacerlo sin altura suficiente, lo que facilita la volea del rival.
Ejercicios específicos
Ejercicio 1 - Lob desde el rincón delantero: sitúate en el rincón delantero y lanza lobs continuos hacia el rincón trasero opuesto. El objetivo es que cada bola roce la pared lateral antes de caer en la zona trasera.
Ejercicio 2 - Lob de rescate: un compañero golpea drops cortos al frente del court. Tu tarea es llegar, recoger la bola baja y devolver un lob al fondo. Este ejercicio replica la situación de partido más habitual para el lob.
Ejercicio 3 - Alternancia drop-lob: un jugador golpea drops, el otro devuelve lobs. Alternad los roles cada cinco minutos. Este ejercicio trabaja el contraste de ritmo y la transición rápida entre golpes de diferente velocidad.
El lob es el arma del jugador inteligente: no necesita potencia, solo precisión y buen criterio para elegir el momento adecuado. En los clubes de squash españoles como el Real Club de Tenis de La Magdalena en Santander o el Club Squash Barcelona, los entrenadores suelen incluir el lob en los primeros niveles de formación técnica precisamente porque es accesible y tácticamente muy valioso.