El grip es el primer elemento técnico que hay que aprender en squash y el que más influye en todos los demás golpes. Un grip incorrecto limita la potencia, la precisión y la variedad de golpes desde el primer día. Corregirlo a tiempo evita meses de trabajo para desaprender hábitos incorrectos.
El grip básico de squash
El grip de squash se basa en el mismo principio que el grip de tenis: la mano sujeta la raqueta como si estuviera dando un apretón de manos. El mango de la raqueta queda en diagonal en la palma, desde la base del índice hasta el borde de la palma cerca del meñique.
El pulgar y el índice forman una V en la parte superior del mango. Esa V debe quedar alineada con el borde plano superior del mango, no en el borde. Si la V está desplazada hacia la palma o hacia los dedos, el grip perderá estabilidad en el impacto.
Los cuatro dedos envuelven el mango de forma natural, sin apretar. El meñique y el anular son los que dan estabilidad; el índice y el corazón controlan la dirección.
La clave del agarre: tensión controlada
El error más habitual en principiantes es apretar la raqueta demasiado fuerte. Un agarre tenso limita la movilidad de muñeca, cansa el antebrazo rápidamente y reduce el efecto de látigo del swing.
La raqueta debe sostenerse con suavidad durante el backswing y durante el movimiento hacia la bola. Solo en el momento del impacto se aprieta brevemente para dar firmeza al golpe. Después del impacto, el agarre vuelve a relajarse.
Ajuste para forehand y backhand
Para el forehand, el grip descrito anteriormente funciona de forma natural. Para el backhand, hay un pequeño ajuste: el pulgar rota ligeramente hacia arriba en el mango, de forma que el pulgar quede más perpendicular al mango en lugar de diagonal. Este cambio da más soporte al golpe de backhand y facilita la transferencia de potencia.
El cambio de grip entre forehand y backhand se produce de forma natural con la práctica. No es necesario pensar en ello deliberadamente: cuando el cuerpo automatiza los movimientos, el grip se ajusta solo.
El swing completo: backswing, impacto y follow-through
Un swing técnico correcto tiene tres fases. El backswing es la preparación: llevar la raqueta hacia atrás y hacia arriba tan pronto como se identifica el tipo de golpe a ejecutar. El backswing temprano es fundamental en squash porque el court es pequeño y el tiempo de reacción es mínimo.
El impacto es el momento de contacto entre raqueta y bola. El punto de contacto ideal es al lado del cuerpo (forehand) o ligeramente por delante (backhand), a la altura de la cadera. La muñeca se mantiene firme y el brazo está extendido con naturalidad.
El follow-through es la continuación del swing después del impacto, en la dirección del golpe. Un follow-through corto indica que el golpe se ha detenido en el impacto, lo que reduce la potencia. El follow-through completo asegura que toda la energía del swing se transfiera a la bola.
Errores comunes
Apretar demasiado la raqueta es el error más habitual y tiene consecuencias en todo el resto de la técnica. El segundo error más frecuente es un backswing tardío: preparar el golpe demasiado tarde obliga a usar solo el brazo sin el torso.
Consejo final
Dedica las primeras sesiones a golpear la bola suavemente contra la pared con atención exclusiva al grip y al swing, sin preocuparte de la dirección ni la velocidad. Cuando el agarre y el swing básico estén integrados, añadir potencia y precisión es mucho más rápido.