En squash, llegar a tiempo es más importante que golpear bien. De nada sirve el mejor drive si no llegas a la posición correcta para ejecutarlo. El movimiento de piernas es el componente físico más exigente del squash y el que más diferencia hay entre niveles.
El split step: la base del movimiento reactivo
El split step es el fundamento del movimiento en squash. Consiste en un pequeño salto o rebote sobre ambos pies justo en el momento en que el rival golpea la bola. No es un salto alto: es apenas despegar los pies del suelo para aterrizarlos ligeramente separados y en equilibrio activo.
Este momento de “suspensión” te permite reaccionar en cualquier dirección sin tener el peso cargado sobre uno de los dos pies. Sin split step, el primer paso en cualquier dirección es más lento porque tienes que cambiar la carga del peso desde donde está hacia donde quieres ir.
El timing del split step es preciso: se hace cuando el rival impacta la bola, no antes ni después.
Las cuatro esquinas
En squash hay cuatro esquinas a las que tienes que llegar: las dos delanteras y las dos traseras. Cada una requiere un patrón de movimiento específico desde la T.
Esquinas traseras: un paso cruzado (la pierna exterior pasa por delante de la interior) seguido de un paso largo hacia la esquina es el camino más eficiente. El paso cruzado cubre más distancia con menos pasos que correr normalmente.
Esquinas delanteras: normalmente basta con uno o dos pasos hacia adelante. El peligro es no frenar a tiempo y llegar demasiado rápido, sin control del cuerpo para ejecutar un golpe técnico.
El ghosting: entrenar el movimiento sin bola
El ghosting es el ejercicio fundamental para automatizar el movimiento en squash. El jugador parte de la T, el entrenador o un compañero señala o grita una esquina, y el jugador se mueve hacia ella ejecutando el swing imaginario y vuelve a la T para esperar la siguiente indicación.
En el ghosting se trabajan los mismos patrones de movimiento que en el juego real, pero sin la presión de la bola. Esto permite automatizar el split step, el paso cruzado, la llegada equilibrada y el retorno a la T.
Un protocolo básico de ghosting
- Parte de la T en posición de split step.
- Muévete a la esquina indicada (o aleatoria si entrenas solo).
- Llega a la esquina con equilibrio y ejecuta el swing imaginario.
- Vuelve a la T y prepara el split step para el siguiente movimiento.
- Repite durante series de 30 a 60 segundos con descansos breves.
Errores comunes
El error más frecuente en el ghosting es hacerlo lento y sin intensidad, convirtiéndolo en un paseo. El ghosting debe hacerse a velocidad de partido o más rápido para ser útil. Otro error es no volver a la T entre movimientos: la T es el punto de partida de cada movimiento.
Consejo final
Incluye diez minutos de ghosting en cada sesión, incluso cuando haya sesión de pista con bola. El ghosting mejora el movimiento de forma específica que ni el juego libre ni los ejercicios de saco pueden reemplazar.