La dieta de los rikishi es una de las curiosidades más llamativas del sumo para el público general. ¿Cómo consiguen esos cuerpos de 150, 170 o incluso más de 200 kilogramos? La respuesta es una ciencia de la alimentación peculiar y muy deliberada.
La estrategia del peso
El sumo no tiene categorías de peso, lo que crea un incentivo claro para ser lo más grande y pesado posible. Un luchador de 180 kg que mantiene buena agilidad tiene una ventaja física enorme sobre uno de 130 kg. Por eso, especialmente en los primeros años de carrera, los jóvenes rikishi trabajan conscientemente para aumentar su masa corporal.
La estrategia dietética del sumo está diseñada para este fin. No se trata simplemente de comer mucho: es un sistema estructurado de ayuno, entrenamiento en ayunas, comida masiva y siesta que maximiza el almacenamiento de energía y la ganancia de peso.
El chankonabe: la comida del sumo
El chankonabe es el plato icónico del sumo. Es un guiso de olla caliente con proteínas y verduras, que se prepara en grandes cantidades en los establos (heya) bajo la supervisión de los luchadores de mayor rango. La receta varía según la heya y la temporada, pero los ingredientes básicos son siempre un caldo sabroso (dashi), pollo o cerdo, tofu, verduras de temporada y fideos o arroz.
El chankonabe tiene la ventaja de ser escalable: puede prepararse en cantidades enormes para alimentar a toda la heya, es nutritivo y equilibrado, y puede variar en proteínas y aromáticas según la estación. Muchos ex-rikishi abren restaurantes de chankonabe al retirarse, convirtiendo la comida del sumo en un negocio gastronómico popular.
El ritual de las comidas
La rutina de alimentación de los rikishi es tan específica como la del entrenamiento. El día comienza con el keiko de madrugada en ayunas. A las 11 o 12 del mediodía llega la primera y principal comida del día: el chankonabe con arroz en cantidades enormes. Inmediatamente después de comer, la siesta: de dos a tres horas de sueño para favorecer el almacenamiento de calorías. Por la tarde hay entrenamiento ligero y rutinas del estable. Por la noche, otra comida, generalmente acompañada de cerveza o sake (que añade calorías adicionales y facilita el sueño).
Los pesos extremos
Los pesos de los rikishi más grandes han llegado a extremos notables. Konishiki, el rikishi hawaiano apodado “la roca del Pacífico”, llegó a pesar más de 280 kilogramos. El japonés Orora (Anatoly Mikhakhanov), de origen ruso, superó los 270 kg durante su carrera. Sin embargo, estos extremos no necesariamente correlacionan con el éxito: los mejores luchadores de la historia del sumo han tenido pesos más moderados (Hakuho rondaba los 155 kg, Futabayama los 130 kg).
La salud después del retiro
El régimen de vida de los rikishi profesionales tiene consecuencias para la salud a largo plazo. Los estudios muestran que los exluchadores tienen mayor riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y problemas articulares que la población general. La Japan Sumo Association ha desarrollado programas de salud para los luchadores activos y los retirados, y el sumo moderno es cada vez más consciente de la importancia del manejo saludable del peso.