El Grand Prix de World Taekwondo es el escaparate del taekwondo de élite fuera de los grandes campeonatos mundiales y olímpicos. Estructurado como un circuito de torneos que se celebra a lo largo del año con una Gran Final que cierra la temporada, el Grand Prix es el termómetro del nivel competitivo internacional y uno de los pilares del sistema de clasificación olímpica.
Origen y evolución del circuito
World Taekwondo lanzó el Grand Prix en 2013 como respuesta a la necesidad de crear un circuito regular de alto nivel que mantuviera la visibilidad del deporte entre Juegos Olímpicos y Campeonatos del Mundo. Antes de su creación, el calendario internacional era fragmentado y dependía excesivamente de los eventos organizados por federaciones nacionales.
El Grand Prix se diseñó siguiendo el modelo de circuitos similares en otros deportes olímpicos de combate, como el Grand Slam de judo. La idea era ofrecer a los atletas la posibilidad de competir con frecuencia a nivel internacional, acumulando puntos de ranking y manteniendo su forma competitiva durante todo el año.
Estructura del circuito
El Grand Prix se compone de entre cuatro y seis torneos por temporada, distribuidos en distintos continentes. Cada torneo incluye las cuatro categorías olímpicas masculinas y las cuatro femeninas. Los mejores atletas del mundo en cada categoría de peso están invitados directamente, mientras que los puestos restantes se cubren con wild cards y clasificaciones regionales.
La Gran Final del Grand Prix es el evento más importante del circuito. Se celebra en diciembre y reúne a los ocho mejores atletas de la temporada en cada categoría. El formato de la Gran Final es especialmente exigente: los atletas compiten en grupos antes de las finales eliminatorias, lo que significa que deben ganar varios combates en un mismo día.
Importancia para la clasificación olímpica
El Grand Prix tiene una función estratégica crucial: sus resultados contribuyen directamente al ranking de clasificación olímpica de World Taekwondo. En el ciclo previo a unos Juegos Olímpicos, los atletas compiten con la vista puesta tanto en las victorias presentes como en los puntos que acumulan para la clasificación futura.
El sistema es complejo: los puntos del Grand Prix se suman a los obtenidos en el Campeonato del Mundo, los Campeonatos Continentales y otros torneos homologados. Los cupos por país están limitados (generalmente un atleta por categoría de peso), lo que a veces genera disputas internas en las federaciones nacionales cuando hay dos o más atletas de nivel olímpico en la misma categoría.
Los grandes nombres del circuito
Los atletas que dominan el Grand Prix suelen ser también los favoritos en los grandes campeonatos. El Grand Prix ha sido el escenario de las rivalidades más intensas del taekwondo contemporáneo. La categoría de menos de 58 kg masculino, por ejemplo, ha reunido en los últimos años a campeones olímpicos y mundiales de varios países en duelos de altísimo nivel.
España ha tenido representación regular en el Grand Prix, con atletas como Eva Calvo y Adriana Cerezo —medallista de plata en Tokio 2020 con solo 17 años— destacando en categoría femenina. Corea del Sur, Irán, Azerbaiyán, China y Turquía son los países que más regularmente pueblan los podios de los eventos del Grand Prix.
El Grand Prix como espectáculo
Más allá de su función deportiva, el Grand Prix es también una herramienta de comunicación para World Taekwondo. Los eventos se transmiten en directo por plataformas digitales y sus highlights se distribuyen a través de redes sociales. La organización ha invertido en mejorar la producción televisiva, los comentarios en varios idiomas y la experiencia del espectador en las gradas, con el objetivo de aumentar la popularidad del taekwondo como espectáculo en todo el mundo.