La unificación y el nacimiento de las federaciones
En los años 50 y 60, las diversas kwans que practicaban artes marciales coreanas comenzaron un lento proceso de unificación bajo el paraguas del nombre “taekwondo”, adoptado oficialmente en 1955. Sin embargo, la unidad no fue completa: las diferencias entre el general Choi Hong Hi y la Korea Taekwondo Association (KTA) llevaron a una escisión que perdura hasta hoy.
En 1966, Choi fundó la International Taekwondo Federation (ITF), con sede inicial en Seúl y posteriormente en Canadá y Viena tras su exilio. La ITF prioriza los patrones o tuls (secuencias de técnicas predefinidas), el combate de contacto controlado y una filosofía marcial integrada. Por su parte, en 1973 la Korea Taekwondo Association fundó la World Taekwondo Federation (WTF), hoy denominada simplemente World Taekwondo (WT), con sede en Seúl. La WT se orientó desde el principio hacia la competición deportiva y el combate de contacto pleno, y fue reconocida por el Comité Olímpico Internacional.
Esta división entre ITF y WT sigue siendo uno de los grandes debates en la comunidad del taekwondo, y los intentos de reunificación han fracasado repetidamente a lo largo de las décadas.
El camino hacia los Juegos Olímpicos
El proceso de integración olímpica del taekwondo fue largo y estratégicamente gestionado por el gobierno surcoreano. Los Juegos Olímpicos de Seúl 1988 fueron la primera oportunidad: el taekwondo se presentó como deporte de demostración, sin medallas oficiales. La actuación fue suficientemente positiva para que el COI lo incluyera de nuevo en Barcelona 1992, también como deporte de demostración.
La plena incorporación al programa olímpico se produjo en 1994, cuando el COI decidió incluir el taekwondo en los Juegos de Sídney 2000 como deporte oficial. La decisión no estuvo exenta de críticas: algunos miembros del COI señalaron el riesgo de que el apoyo gubernamental coreano hubiera influido en la votación, y hubo debates sobre si el arte marcial coreano debería recibir preferencia sobre otros deportes candidatos.
Sídney 2000: el debut olímpico oficial
Los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 marcaron el debut oficial del taekwondo con cuatro categorías de peso para cada sexo. La inauguración del torneo estuvo marcada por una dolorosa controversia: el cubano Ángel Matos, bronce en la competición, derribó al árbitro de una patada cuando fue descalificado en la competición de repesca, un incidente que dañó la imagen del deporte y llevó a la sanción vitalicia de Matos por la WT.
A pesar de las polémicas, el debut olímpico consolidó el taekwondo como deporte de proyección global. Países que nunca habían tenido practicantes comenzaron a desarrollar programas nacionales. La medalla de oro del taekwondo se convirtió en objetivo prioritario de las delegaciones de Corea del Sur, cuya inversión institucional en el deporte no tiene parangón en ningún otro país.
La revolución tecnológica del arbitraje
Uno de los problemas históricos del taekwondo olímpico fue la subjetividad del arbitraje. Las polémicas en la puntuación de los combates afectaron la credibilidad del deporte, especialmente en los Juegos de Atenas 2004 y Pekín 2008, donde hubo protestas formales por decisiones cuestionadas.
La respuesta fue tecnológica. En los Juegos de Londres 2012, la WT introdujo los protectores electrónicos (PSS, Protective Scoring System), que registran automáticamente los impactos válidos en el torso, eliminando la subjetividad en la puntuación de golpes al cuerpo. En Tokio 2020 se añadió el sistema de árbitro de vídeo, que permite revisar las decisiones polémicas. Estas innovaciones han hecho del taekwondo olímpico uno de los deportes de combate con mayor transparencia arbitral, aunque la valoración de las técnicas de cabeza sigue teniendo un componente subjetivo.