Hwang Kyung-seon: la reina del taekwondo femenino
En la historia del taekwondo olímpico femenino, ningún nombre brilla con tanta luz como el de Hwang Kyung-seon. La surcoreana ganó el oro olímpico en los Juegos de Pekín 2008 y repitió en los de Londres 2012, convirtiéndose en la primera taekwondista en ganar dos oros olímpicos consecutivos en la misma categoría de peso. A sus victorias olímpicas hay que sumar cuatro títulos mundiales, consolidando una carrera que muchos consideran la más completa de la historia del taekwondo femenino.
Su estilo era el reflejo del taekwondo coreano en su forma más pura: técnica impecable, velocidad explosiva, patadas altas y circulares ejecutadas con una precisión quirúrgica. Representó la inversión institucional surcoreana en el deporte en su forma más exitosa: entrenamiento desde la infancia, recursos técnicos sin límite y la presión y el honor de competir representando a la nación que inventó el arte.
Jade Jones: la doble campeona olímpica galesa
Uno de los relatos más sorprendentes del taekwondo olímpico es el de Jade Jones, nacida en Flint, Gales, en 1993. En los Juegos de Londres 2012, con solo 19 años, eliminó a varias de las favoritas y ganó el oro olímpico en la categoría de menos de 57 kilogramos, convirtiéndose en heroína nacional y la primera británica campeona olímpica en taekwondo.
Cuatro años más tarde, en Río 2016, confirmó que Londres no había sido un accidente: volvió a ganar el oro en la misma categoría, esta vez en una final mucho más disputada. Jones se convirtió en la primera persona del Reino Unido en ganar dos títulos olímpicos en taekwondo y en un símbolo de la posibilidad de competir al más alto nivel fuera de los países tradicionalmente dominantes. Su caída en los octavos de final de Tokio 2020 a manos de una debutante china fue uno de los grandes sobresaltos del torneo.
Hadi Saei: el orgullo de Irán
El taekwondo ha sido históricamente uno de los deportes olímpicos en los que Irán ha brillado con mayor intensidad. Hadi Saei es el máximo exponente de esa tradición: ganó la medalla de bronce en Sídney 2000, la de plata en Atenas 2004 y el oro en Pekín 2008, acumulando tres medallas olímpicas consecutivas que lo convierten en uno de los taekwondistas más laureados de la historia olímpica.
Saei era conocido por su técnica fina, su visión táctica y su capacidad de dominar el tiempo y el espacio del combate. En Irán fue declarado héroe nacional y recibió el Premio a la Mejor Actuación Deportiva de su país en múltiples ocasiones. Su carrera contribuyó decisivamente a la expansión del taekwondo en Oriente Medio y Asia Central.
El Campeonato del Mundo y la búsqueda de nuevos mercados
El Campeonato del Mundo de Taekwondo, organizado por la WT cada dos años, es el escenario donde se mide el avance global del deporte. En las últimas ediciones han aparecido medallistas de países como Rusia, Azerbaiyán, Serbia, Costa de Marfil y México, señal de que el taekwondo ha superado hace tiempo el modelo de dominación exclusivamente asiática.
El deporte cuenta actualmente con más de 200 países federados en la WT, lo que lo convierte en uno de los más practicados del mundo. Las academias de taekwondo proliferan en barrios de todo el planeta no solo como centros deportivos sino como espacios de formación en disciplina, respeto y valores, que el código moral del arte —el Código del Taekwondo— coloca en el centro de la práctica. El camino desde los murales de Goguryeo hasta los dojangs de cinco continentes es uno de los viajes más extraordinarios en la historia de las artes marciales.