Las grandes finales del tenis concentran la emoción de semanas de competición en pocas horas de juego. A lo largo de la historia, algunas de esas finales han producido momentos que van más allá del deporte: gestos de humanidad, colapsos físicos, remontadas imposibles y palabras que quedaron grabadas para siempre. Estas son algunas de las más extraordinarias.
El tiebreak que cambió la historia: Borg vs McEnroe 1980
La final de Wimbledon de 1980 entre el sueco Björn Borg y el americano John McEnroe es considerada por muchos la mejor final de tenis de la historia. Borg era el dominador absoluto de la hierba inglesa, buscando su quinto título consecutivo. McEnroe era el rebelde de 21 años que nadie quería que ganara, y todos querían ver perder.
El partido llegó al cuarto set con Borg ganando 2-1. McEnroe estaba al borde de la eliminación. En el tiebreak de ese cuarto set, Borg tuvo cinco puntos de partido: cinco oportunidades de cerrar el título. McEnroe salvó los cinco. Ganó el tiebreak 18-16 en uno de los intercambios más tensos jamás vistos en una pista de tenis. Los 14.000 espectadores del Centre Court apenas podían respirar.
Borg ganó el quinto set y el título. Pero ese tiebreak fue el principio del fin para el sueco, que se retiró del tenis dos años después con solo 26 años, agotado mentalmente. McEnroe ganó Wimbledon al año siguiente.
Michael Chang y el underarm serve a Lendl
En los cuartos de final de Roland Garros 1989, el americano de 17 años Michael Chang estaba jugando contra el número 1 del mundo, Ivan Lendl. Con calambres en las piernas y sin poder moverse con normalidad, Chang tomó una decisión que nadie había visto en un Grand Slam: ejecutó un saque por abajo, sin lanzar la pelota al aire, como un golpe de cucharón.
Lendl, descolocado por la insolencia del gesto, cometió una doble falta. Chang ganó el punto. El árbitro, confuso, consultó las reglas y confirmó que el saque era completamente legal. Chang ganó el partido y después ganó el torneo, convirtiéndose en el campeón más joven de Roland Garros en la era Open. El saque por abajo fue el momento que definió su historia.
Sampras llorando en Melbourne
En el Abierto de Australia de 1995, Pete Sampras jugó contra Jim Courier con la noticia de que su entrenador y amigo, Tim Gullikson, estaba siendo sometido a pruebas por un posible tumor cerebral. Durante el partido, Sampras comenzó a llorar en la pista mientras Courier seguía jugando.
Al terminar el punto, Courier se acercó a Sampras y le dijo algo que nadie escuchó. Sampras respondió: “Voy a terminar este partido”. Y lo hizo. Ganó ese partido en cinco sets entre lágrimas que no podía contener. Al terminar, dijo en la rueda de prensa que había jugado el partido de su vida porque sabía que Tim estaría mirando. Gullikson murió al año siguiente.
Nadal en Roland Garros: los números del rey de la tierra
Rafael Nadal ganó Roland Garros por primera vez en 2005, con 19 años, sin perder un set en todo el torneo. En las 14 finales de Roland Garros que disputó, ganó 14. Su porcentaje de victorias en ese torneo supera el 97% de los partidos jugados. Perdió en Roland Garros tres veces en toda su carrera: contra Robin Soderling en 2009, contra Djokovic en cuartos en 2015 y contra Djokovic en semifinales en 2021.
Los números de Nadal en tierra batida en general son comparables a los de un jugador de ordenador: ganó más de 400 partidos en tierra batida a lo largo de su carrera con un porcentaje de victorias superior al 91%. Los expertos del juego sostienen que su dominio en tierra batida es la mayor especialización en la historia del tenis moderno.