El triatlón combina tres deportes en uno —natación, ciclismo y carrera a pie— y exige al atleta ser excelente en los tres al mismo tiempo. Su inclusión en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 fue un reconocimiento a décadas de crecimiento del deporte y supuso un salto cualitativo en su visibilidad global.
El camino hacia los Juegos
El triatlón moderno nació en California a finales de los años setenta. La primera competición informal se celebró en San Diego en 1974, y el formato fue evolucionando hasta la creación del Ironman de Hawái en 1978, la prueba más dura de la disciplina. La Federación Internacional de Triatlón (ITU, actualmente World Triathlon) fue fundada en 1989 y comenzó a trabajar de inmediato para la inclusión olímpica.
Los Juegos de Sídney 2000 dieron el espaldarazo definitivo. La competición fue espectacular desde el primer momento: el entorno del Sydney Opera House como telón de fondo de la natación, el circuito de ciclismo por el centro de la ciudad y la carrera final por el puerto convirtieron aquellas primeras pruebas olímpicas en un espectáculo televisivo de primer orden.
La distancia olímpica
Para los Juegos, el triatlón utiliza la distancia olímpica estándar: 1,5 km de natación en aguas abiertas (lago, mar o río), 40 km de ciclismo en circuito urbano y 10 km de carrera a pie. Las transiciones entre disciplinas (llamadas T1 y T2) son parte del tiempo y los atletas pueden entrenar para hacerlas más rápidas.
El formato olímpico difiere del Ironman (3,8+180+42,2 km): es mucho más corto y explosivo, favoreciendo a atletas más velocistas y con gran capacidad de recuperación entre disciplinas. Un triatlón olímpico de élite dura entre 1:45 y 2:10 horas.
El relevo mixto, novedad en Tokio 2020
Los Juegos de Tokio 2020 introdujeron una nueva prueba de triatlón: el relevo mixto por equipos. Cada equipo está formado por cuatro triatletas (dos hombres y dos mujeres) que se van relevando. Cada tramo es más corto que el triatlón individual: 300 m de natación, 7 km en bicicleta y 2 km de carrera. El formato es más televisivo y emocionante, con relevos frecuentes y mucha táctica colectiva.
El relevo mixto tuvo un debut extraordinario en Tokio, con la medalla de oro para Gran Bretaña y una final muy disputada que mantuvo la emoción hasta el último metro.
Los grandes campeones olímpicos
Brigitte McMahon (Suiza) ganó el primer oro olímpico de triatlón femenino en Sídney 2000. Simon Whitfield (Canadá) ganó el masculino con un sprint final memorable. En Atenas 2004, Kate Allen (Austria) protagonizó una de las mayores remontadas de la historia olímpica para ganar el oro tras remontar varios puestos en la carrera final.
Alistair Brownlee (Gran Bretaña) es el triatleta masculino más laureado olímpicamente: oro en Londres 2012 y Río 2016. Su hermano Jonny Brownlee completó el podio en ambas ocasiones, haciendo de los hermanos Brownlee el referente generacional del triatlón masculino.
Nicola Spirig (Suiza) ganó en Londres 2012 con una llegada al sprint de cuatro triatletas simultáneas, en la foto finish más tensa de la historia olímpica del triatlón. Repitió plata en Río 2016.
Kristian Blummenfelt (Noruega) ganó el oro en Tokio 2020, dominando la carrera final con autoridad. Flora Duffy (Bermudas) ganó el femenino, convirtiéndose en la primera atleta de Bermudas en ganar un oro olímpico en cualquier deporte, un momento histórico para el deporte.