Deporteka

Velocidad en Atletismo

Las pruebas más explosivas del atletismo: desde los 60 metros bajo techo hasta los 400 metros vallas, pasando por los relevos y los míticos 100 metros lisos que coronan al hombre más rápido del mundo.

Florence Griffith-Joyner

Estados Unidos n. 1959

Flo-Jo: récords del mundo de 10.49 y 21.34 que llevan más de 35 años sin ser superados, triple oro en Seúl 1988, estilo visual único y el misterio de una muerte prematura con el dopaje como sombra perpetua.

Florence Griffith-Joyner
Florence Griffith-Joyner Florence Griffith JoynerFlo-Jorécord mundial 100m femeninoSeúl 1988sprint femenino

Florence Griffith-Joyner: la leyenda imposible

Existen pocos misterios en el deporte comparables al de Florence Griffith-Joyner. Sus récords del mundo —10.49 segundos en 100m y 21.34 segundos en 200m— llevan más de 35 años en los libros de records. Las mejores velocistas de las últimas tres décadas no han podido acercarse a ellos. Ninguna ha corrido los 100m en menos de 10.60 desde 1988. La pregunta que flota sobre el atletismo femenino es la misma que entonces: ¿cómo es posible?

De Los Ángeles a la élite

Florence Delorez Griffith nació el 21 de diciembre de 1959 en Los Ángeles, en una familia numerosa de once hermanos. Creció en Watts, uno de los barrios más pobres de la ciudad, y desde niña mostró una velocidad excepcional. Estudió en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA), donde entrenó bajo la dirección de Bob Kersee, quien se convertiría en el entrenador de las mejores velocistas americanas de su época.

En Los Ángeles 1984, Flo-Jo ganó la plata en 200m detrás de Valerie Brisco-Hooks. Era buena, pero no excepcional. Después de aquellos Juegos, se tomó un descanso del atletismo para trabajar como esteticista y empleada bancaria.

La transformación de 1988

Cuando Griffith regresó al atletismo en 1987, era una atleta diferente. Físicamente, su musculatura había aumentado de forma notable. Su velocidad también había dado un salto cualitativo difícil de explicar. Las malas lenguas señalaron que el cambio era demasiado brusco para ser natural.

El 16 de julio de 1988, en Indianapolis, en las pruebas de selección del equipo olímpico americano, Flo-Jo corrió los 100m en 10.49 segundos. El viento oficial fue de +0.0 m/s, aunque algunos cronistas de la época señalaron que el anemómetro podría haber fallado. De ser así, la carrera podría haber tenido viento favorable y no ser homologable como récord.

Sea como fuere, World Athletics validó la marca. 10.49 es el récord del mundo oficial.

El estilo visual: las uñas y los monos

Florence Griffith-Joyner transformó también la estética del atletismo. Mientras las demás velocistas competían con ropa funcional estándar, ella diseñaba sus propios trajes de competición: monos de lycra de una sola pierna, colores estridentes, combinaciones imposibles. Sus uñas largas y pintadas, a menudo con diseños elaborados, se convirtieron en su firma visual. Era una star antes de que el concepto existiera en el atletismo.

Esta combinación de rendimiento extraordinario y personalidad visual convirtió a Flo-Jo en un fenómeno mediático más allá del atletismo. Apareció en portadas de revistas de moda, protagonizó campañas publicitarias y se convirtió en un icono pop.

Seúl 1988: el triple oro

En los Juegos Olímpicos de Seúl 1988, Flo-Jo fue la gran dominadora:

  • 100m: oro con 10.54 (el anemómetro registró viento de cola, su marca récord de Indianapolis ya no podía mejorarse en los Juegos)
  • 200m: oro con 21.34 (récord del mundo, vigente en 2026)
  • 4x100m: oro con el equipo americano

Además ganó la plata en 4x400m. Cuatro medallas, tres oros. Una actuación que en condiciones normales habría pasado a la historia sin más. Pero las circunstancias la rodearon de polémica.

La sombra del dopaje

Florence Griffith-Joyner nunca dio positivo en ningún control antidopaje. Sin embargo, las sospechas sobre el origen de su transformación física entre 1984 y 1988 persisten hasta hoy. En 1988, las pruebas antidopaje eran mucho menos sofisticadas que las actuales, y sustancias como la hormona de crecimiento no eran detectables.

La mayor evidencia indirecta es la propia durabilidad de sus récords: en un deporte donde los límites se empujan constantemente, que ninguna atleta haya podido acercarse en 35+ años a sus marcas es estadísticamente extraordinario.

Pero la evidencia circunstancial no es evidencia. Flo-Jo nunca fue acusada formalmente ni sancionada.

La muerte prematura

Florence Griffith-Joyner murió el 21 de septiembre de 1998, a los 38 años, de un ataque epiléptico mientras dormía. Tenía una malformación cerebrovascular que los médicos no habían detectado previamente.

Su muerte a tan temprana edad alimentó las especulaciones sobre los posibles efectos tardíos de sustancias no detectadas. Pero también pudo ser simplemente una tragedia médica no relacionada con su carrera deportiva.

Lo que permanece es el misterio de sus marcas: 10.49 y 21.34, grabados en los libros de records del atletismo como los testimonios más enigmáticos de la historia de las pruebas femeninas.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el récord del mundo de los 100m femeninos?
10.49 segundos, establecido por Florence Griffith-Joyner el 16 de julio de 1988 en Indianapolis, en las pruebas de selección del equipo olímpico americano. Fue con viento de +0.0 m/s, aunque algunos cuestionan la medición.
¿Por qué los récords de Flo-Jo no han sido superados?
Es una de las grandes preguntas del atletismo. Las teorías incluyen: dopaje no detectado, condiciones excepcionales (el viento en algunas carreras de 1988 es discutido), genética única, o simplemente una combinación de factores que no se han vuelto a dar. Ninguna rival ha llegado siquiera a 10.60.
¿Cómo murió Florence Griffith-Joyner?
Murió el 21 de septiembre de 1998, a los 38 años, de un ataque epiléptico mientras dormía. Nunca dio positivo en ningún control antidopaje en vida.

Más figuras del Velocidad en Atletismo

Más sobre este deporte