Las pruebas de vallas: especificaciones y técnica
Las pruebas de vallas combinan la velocidad del sprint con la habilidad técnica de superar obstáculos a máxima velocidad. Existen cuatro pruebas de vallas en el programa olímpico, cada una con sus propias especificaciones y características técnicas.
Las cuatro pruebas olímpicas de vallas
110 metros vallas (masculino)
- Altura de las vallas: 1,067 metros (106,7 cm)
- Número de vallas: 10
- Distancia desde la salida hasta la primera valla: 13,72 metros
- Distancia entre vallas: 9,14 metros
- Distancia de la última valla a la meta: 14,02 metros
Esta es la prueba de vallas más exigente técnicamente. Las vallas son casi de la altura de un hombre, lo que hace imprescindible una técnica de paso perfecta. Los especialistas de 110m vallas son generalmente corredores de 180-190 cm que han desarrollado una cadencia de tres pasos entre vallas que les permite mantener la velocidad de sprint entre obstáculos.
100 metros vallas (femenino)
- Altura de las vallas: 0,840 metros (84 cm)
- Número de vallas: 10
- Distancia desde la salida hasta la primera valla: 13,00 metros
- Distancia entre vallas: 8,50 metros
- Distancia de la última valla a la meta: 10,50 metros
La prueba femenina es más corta que la masculina pero exige igual nivel técnico. La distancia entre vallas es menor, lo que requiere una cadencia de pasos muy ajustada.
400 metros vallas (masculino)
- Altura de las vallas: 0,914 metros (91,4 cm)
- Número de vallas: 10
- Distancia desde la salida hasta la primera valla: 45,00 metros
- Distancia entre vallas: 35,00 metros
- Distancia de la última valla a la meta: 40,00 metros
Esta es la prueba más táctica de las vallas. La altura es algo menor que en los 110m, pero la combinación con los 400m de distancia convierte cada valla en un obstáculo que el atleta debe superar cuando ya acusa la fatiga. Los especialistas deben dominar tanto el sprint como la resistencia.
400 metros vallas (femenino)
- Altura de las vallas: 0,762 metros (76,2 cm)
- Número de vallas: 10
- Las mismas distancias que en la versión masculina
La regla de las vallas derribadas
Una de las reglas más sorprendentes para los no iniciados: derribar una valla no penaliza directamente. Si una valla cae por la acción del corredor al pasarla, la carrera continúa sin sanción.
Sin embargo, hay dos causas de descalificación relacionadas con las vallas:
- Pasar por el lado exterior de la valla: el atleta debe pasar por encima, no por el lado. Si el pie va por fuera del poste lateral de la valla, es descalificación.
- Derribar la valla con la mano: si el juez aprecia que el atleta ha empujado la valla con la mano para evitar tropezar, puede descalificarlo por interferencia intencionada.
La razón por la que caer no penaliza es porque la física ya se encarga del castigo: una valla derribada supone una técnica deficiente que cuesta tiempo, generalmente más que cualquier penalización artificial.
La técnica de paso
La técnica de paso de vallas es uno de los elementos más complejos del atletismo:
En los 110m y 100m vallas: el atleta usa la pierna de ataque (lead leg) para superar la valla con una extensión rápida hacia adelante. La pierna de salida (trail leg) se dobla lateralmente y se arrastra por encima de la valla en un movimiento casi paralelo al suelo. La cabeza y el torso se inclinan ligeramente hacia adelante para reducir el tiempo de vuelo sobre la valla.
En los 400m vallas: la técnica es similar pero se añade una variable crucial: la alternancia de piernas. Los mejores vallistas de 400m son capaces de pasar las vallas con ambas piernas como pierna de ataque, lo que les permite ajustar el número de pasos entre vallas sin perder ritmo. Los mejores suelen completar las primeras vallas con 13 pasos entre obstáculos y van aumentando a 14, 15 o más pasos a medida que la fatiga acumula.
La capacidad de alternar piernas en los 400m vallas es considerada una de las habilidades más valiosas en este evento, y diferencia a los campeones de los meramente buenos vallistas.