Fascitis plantar en atletismo: cargas distintas, misma lesión
Los atletas de pista tienen un perfil de lesión diferente al del corredor de fondo: menos volumen acumulado pero mayor intensidad por unidad de tiempo. Un sprinter puede cargar su fascia plantar con 3–4 veces su peso corporal en cada apoyo durante el sprint, frente a las 1,5–2 veces del corredor de fondo. Esta carga puntual puede generar microdesgarros en la fascia incluso con volumen de entrenamiento moderado.
Factores específicos en atletismo de pista
- Transición brusca a spikes: los spikes tienen drop 0 o muy bajo; la fascia pasa de trabajar con apoyo de talón a trabajar más con el antepié, cambiando toda la biomecánica
- Entrenamiento de velocidad con fatiga: el sprint con fatiga muscular altera el patrón de apoyo y sobrecarga estructuras no preparadas
- Saltadores: el despegue del salto de longitud, triple y altura genera picos de carga plantar extremos
- Peso del atleta + esprintar: los atletas de más de 85 kg tienen mayor riesgo por la combinación peso-velocidad
Adaptación del entrenamiento
Durante el tratamiento activo de fascitis plantar, los atletas pueden mantener la forma física con:
- Trabajo en pista desde el antepié: el apoyo de antepié reduce la carga sobre la inserción calcánea
- Entrenamiento en agua (aquajogging, natación): carga mínima sobre la fascia
- Bicicleta: sin impacto plantar
- Trabajo de salidas en bloque con volumen reducido: si el dolor lo permite
Particularidades del tratamiento en atletas de competición
Las ondas de choque son especialmente útiles en atletas con calendario competitivo: su efecto analgésico y regenerativo permite acortar el tiempo de recuperación respecto a solo hacer estiramientos. 3–5 sesiones en 3–5 semanas pueden devolver al atleta a la competición más rápido.
Los corticoides locales están desaconsejados en atletas de rendimiento: el alivio es temporal y el riesgo de rotura de la fascia con inyecciones repetidas es real.