Deporteka
🏃

Atletismo

El deporte más universal: carreras, saltos y lanzamientos que ponen a prueba la velocidad, la fuerza y la resistencia humana.

Lesiones más comunes en atletismo: causas, prevención y recuperación

Las lesiones más frecuentes en atletismo: rotura de isquiotibiales, fractura por estrés, tendinitis de Aquiles y fascitis plantar. Causas y prevención.

Lesiones más comunes en atletismo: causas, prevención y recuperación lesiones en atletismoprevención lesiones atletismolesiones más comunes atletismo

El atletismo engloba disciplinas muy diferentes entre sí, desde los 100 metros lisos hasta el maratón, pasando por los saltos y los lanzamientos. Esta diversidad implica que los perfiles de lesión también difieren: un velocista y un maratoniano no se lesionan igual. Los primeros sufren sobre todo roturas musculares por esfuerzo explosivo; los segundos acumulan lesiones por sobreuso que aparecen de forma insidiosa tras semanas o meses de entrenamiento.

Conocer las lesiones más habituales en cada especialidad ayuda a prevenirlas y a detectarlas a tiempo. Esta guía está orientada a atletas amateurs y aficionados. Ante cualquier dolor persistente o limitación funcional, la consulta con un médico o fisioterapeuta es imprescindible.

Las lesiones más frecuentes

  • Rotura de fibras en isquiotibiales — Zona posterior del muslo. Ocurre en velocistas durante los sprints máximos, cuando la musculatura posterior no resiste la demanda explosiva. Es la lesión más común en pruebas cortas.
  • Fractura por estrés en tibia o metatarso — Espinilla y pie. Afecta principalmente a fondistas que incrementan el volumen de kilómetros demasiado rápido. El hueso no tiene tiempo de adaptarse a la carga repetida y desarrolla una microfractura.
  • Tendinitis de Aquiles — Tendón posterior del talón. Frecuente tanto en velocistas (por el trabajo de arranque y frenada) como en fondistas (por la acumulación de kilómetros). Se manifiesta como rigidez y dolor matutino que mejora al calentar.
  • Fascitis plantar — Planta del pie, zona del talón. Habitual en fondistas y atletas con pie plano o pie cavo. El dolor es más intenso al levantarse por la mañana o al retomar la marcha tras un descanso.
  • Síndrome compartimental — Zona anterior de la pierna (compartimento tibial anterior). Aparece en corredores de fondo con aumento brusco de carga; se siente como una presión o tensión dolorosa en la espinilla que obliga a detener el esfuerzo.

Factores de riesgo

La naturaleza de la lesión varía según la disciplina, pero existen factores transversales que aumentan el riesgo en cualquier modalidad:

  • Incremento brusco de la carga: subir el volumen o la intensidad de entrenamiento sin respetar la progresión es la causa más frecuente de lesión por sobreuso en fondistas.
  • Fatiga muscular acumulada: en velocistas, los isquiotibiales se lesionan con mayor frecuencia cuando el músculo está fatigado, al final de una sesión intensa o en competición sin suficiente recuperación previa.
  • Calzado inadecuado: las zapatillas de velocidad (clavos) no están diseñadas para el entrenamiento continuo, y las zapatillas de fondo desgastadas ya no amortiguan correctamente.
  • Déficits de fuerza: la debilidad de isquiotibiales, glúteos o gemelos crea desequilibrios que se traducen en sobrecargas en los puntos más vulnerables.
  • Historial previo de lesiones: haber sufrido una rotura muscular o una tendinitis sin rehabilitación completa multiplica el riesgo de recaída.
  • Factores individuales: pie plano, diferencia de longitud de piernas, densidad ósea baja (especialmente en mujeres) y deficiencias nutricionales son factores que predisponen a ciertos tipos de lesión.

Cómo prevenirlas

Calentamiento específico por disciplina. Los velocistas deben incluir progresiones y ejercicios de activación neuromuscular antes de cualquier sprint máximo. Los fondistas necesitan un rodaje suave inicial antes de entrar en ritmos de calidad.

Progresión gradual del entrenamiento. En fondo, la regla del 10 % (no aumentar el volumen semanal más de ese porcentaje) es una referencia clásica. Los ciclos de carga deben alternarse con semanas de descarga para que el organismo asimile el trabajo.

Calzado específico por disciplina. Las zapatillas de competición de velocidad (con clavos) deben reservarse para los días de competición y series muy específicas. Para los entrenamientos de fondo, un calzado con amortiguación adecuada y adaptado a la pisada del atleta reduce la carga sobre tibias, metatarsos y tendón de Aquiles.

Trabajo de fuerza. El fortalecimiento de isquiotibiales, glúteos y gemelos es especialmente importante en velocistas. En fondistas, el trabajo excéntrico de gemelo y sóleo es la medida preventiva más eficaz frente a la tendinitis de Aquiles.

Recuperación activa. El sueño, la nutrición y las sesiones de recuperación (movilidad, estiramientos suaves, baños de contraste) son tan importantes como el entrenamiento propiamente dicho.

Recuperación y vuelta a la actividad

Los tiempos orientativos varían según la gravedad de cada lesión:

  • Rotura de fibras en isquiotibiales (grado I-II): entre 3 y 8 semanas, según la extensión. La vuelta al sprint máximo debe ser progresiva y nunca antes de que la musculatura haya recuperado toda su fuerza y extensibilidad.
  • Fractura por estrés en tibia o metatarso: entre 6 y 12 semanas de reposo del impacto. Las fracturas en metatarsianos de alto riesgo (como el quinto metatarso) pueden requerir más tiempo o tratamiento quirúrgico.
  • Tendinitis de Aquiles (fase aguda): entre 4 y 8 semanas con carga progresiva. Los cuadros crónicos pueden prolongarse varios meses y requieren trabajo excéntrico supervisado.
  • Fascitis plantar: entre 3 y 6 meses con tratamiento conservador. Es una de las lesiones más persistentes en el atletismo de fondo.
  • Síndrome compartimental crónico: si no responde al reposo y al tratamiento conservador en 8-12 semanas, puede requerir valoración para una fasciotomía descompresiva.

En todos los casos, la vuelta a la competición debe producirse únicamente cuando el atleta ha superado las fases de rehabilitación y ha completado una readaptación progresiva al entrenamiento específico. Volver antes de tiempo es la causa más frecuente de recaída.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la lesión más frecuente en atletismo?
Depende de la disciplina. En velocistas, la rotura de fibras en isquiotibiales es la lesión más habitual, y suele producirse en el sprint máximo. En fondistas, las lesiones por sobreuso como la fractura por estrés, la tendinitis de Aquiles y la fascitis plantar concentran la mayor parte de las bajas.
¿Cómo prevenir lesiones en atletismo?
La clave es respetar la progresión del entrenamiento y no aumentar la carga de forma brusca. Un calentamiento específico antes de los esfuerzos intensos, el trabajo de fuerza muscular y el uso de calzado adecuado a la disciplina reducen significativamente el riesgo de lesión.

Más lesiones del Atletismo

Más sobre este deporte