El decatlón masculino y el heptatlón femenino son las modalidades más exigentes del atletismo. Requieren dominar disciplinas tan dispares como las carreras de velocidad, los saltos y los lanzamientos a lo largo de dos días consecutivos. Sus ganadores son considerados por tradición los mejores atletas del mundo, herederos directos del ideal olímpico clásico.
Las pruebas del decatlón masculino
El decatlón se disputa en dos jornadas. El primer día comprende: 100 metros, salto de longitud, lanzamiento de peso, salto de altura y 400 metros. El segundo día: 110 metros vallas, lanzamiento de disco, salto de pértiga, lanzamiento de jabalina y 1.500 metros. La secuencia está diseñada para alternar esfuerzos de diferente naturaleza, combinando pruebas de velocidad pura con pruebas técnicas y de fondo relativo.
La dificultad no es solo física. Un decatleta necesita ser competente en diez disciplinas, lo que exige años de entrenamiento polivalente y una gestión muy cuidadosa del esfuerzo a lo largo de dos días. Las lesiones son un factor determinante: una contractura en el primer día puede condicionar toda la actuación posterior.
Las pruebas del heptatlón femenino
El heptatlón se disputa también en dos jornadas con siete pruebas. El primer día: 100 metros vallas, salto de altura, lanzamiento de peso y 200 metros. El segundo día: salto de longitud, lanzamiento de jabalina y 800 metros. La prueba de 800 metros finales es habitualmente la más dura psicológicamente, ya que los atletas llegan agotadas y deben esforzarse al máximo para sumar los últimos puntos.
El sistema de puntuación
Las tablas de puntuación de World Athletics asignan puntos a cada marca según fórmulas matemáticas específicas para cada prueba. Un tiempo de 10,5 s en 100 m vale más puntos que uno de 11,0 s, y una javelina a 70 m vale más que una a 60 m. La escala no es lineal: cada centésima o centímetro ganado en el extremo de la tabla vale progresivamente más puntos.
Esta estructura hace que los decatletas busquen un equilibrio entre mejorar sus pruebas más débiles y consolidar las fuertes. Un atleta que domina los lanzamientos pero es lento en las carreras puede ganar tanto como otro más velocista pero con peores marcas técnicas.
Referentes históricos y actuales
El estadounidense Daley Thompson (dos oros olímpicos en 1980 y 1984) y el británico Sebastian Coe popularizaron las pruebas combinadas. En la era moderna, Ashton Eaton (EE.UU.) fue el dominador de la primera mitad de los años 2010 con dos oros olímpicos y el récord mundial anterior. Kevin Mayer (Francia) y Niklas Kaul (Alemania) representan la élite masculina actual.
En heptatlón, la belga Nafi Thiam ha dominado la última década con dos oros olímpicos consecutivos (Río 2016 y Tokio 2020). La historia del heptatlón está marcada por la figura de la estadounidense Jackie Joyner-Kersee, primera mujer en superar los 7.000 puntos y considerada la mejor atleta combinada de todos los tiempos.