Los récords mundiales del atletismo son la columna vertebral de la historia del deporte. Son las marcas que definen lo que el cuerpo humano es capaz de hacer corriendo, saltando o lanzando. Algunos llevan décadas resistiendo todos los intentos de ser batidos; otros cayeron hace poco y ya han sido mejorados varias veces en pocos años. Repasamos los más importantes.
Los récords de velocidad
100 metros lisos
El récord más famoso del deporte. Usain Bolt (Jamaica): 9,58 s, el 16 de agosto de 2009 en el Campeonato del Mundo de Berlín. Fue su segunda gran actuación de aquella semana: dos días antes había bajado el récord de los 200 m. El 9,58 supuso una mejora de 0,11 segundos respecto al anterior récord (también suyo, de Pekín 2008), algo inaudito en una prueba en que las mejoras suelen ser de centésimas.
El récord femenino de Florence Griffith-Joyner: 10,49 s (Indianapolis, 1988) lleva más de 35 años sin caer, lo que lo convierte en uno de los más longevos y más cuestionados del atletismo.
200 metros lisos
Usain Bolt: 19,19 s (Berlín, 2009). Un récord que mejoró en 0,11 s su propio registro anterior. En Berlín 2009, Bolt fue el gran protagonista de la historia del atletismo en una sola semana. El récord femenino también es de Griffith-Joyner: 21,34 s (Seúl, 1988).
400 metros lisos
Wayde van Niekerk (Sudáfrica): 43,03 s, conseguido en los Juegos Olímpicos de Río 2016 en una carrera que dejó sin palabras a toda la comunidad atlética. Van Niekerk corrió en el canalillo 8, el más externo, y nadie podía comparar referencias con los rivales al estar separado de todos ellos. El récord femenino lo tiene Marita Koch (RDA): 47,60 s (1985), otro récord de la era soviética que resiste décadas.
110 metros vallas (masculino) y 100 metros vallas (femenino)
El récord masculino de los 110 m vallas lo tiene el estadounidense Aries Merritt: 12,80 s (Bruselas, 2012). El récord de los 100 m vallas femeninos pertenece a la nigeriana Tobi Amusan: 12,12 s (Eugene, 2022), aunque su ratificación fue objeto de revisión por parte de World Athletics.
Los récords de medio fondo y fondo
800 metros
David Rudisha (Kenya): 1:40,91 en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, en la que fue considerada una de las mejores carreras de la historia del atletismo. Salió a un ritmo suicida desde el primer metro y mantuvo un segundo 400 m igualmente fulminante. El récord femenino es de la checa Jarmila Kratochvílová: 1:53,28 (Múnich, 1983), otro superviviente de más de 40 años.
1.500 metros
Hicham El Guerrouj (Marruecos): 3:26,00 (Roma, 1998). El marroquí dominó el medio fondo a finales de los años 90 y principios de los 2000. El récord de la milla también es suyo: 3:43,13 (Roma, 1999).
5.000 y 10.000 metros
Los récords de fondo en pista los dominan los atletas del África Oriental. El récord de los 5.000 m lo tiene el ugandés Joshua Cheptegei: 12:35,36 (Mónaco, 2020); los 10.000 m también son suyos: 26:11,00 (Valencia, 2020). En un período de meses, Cheptegei renovó ambos récords históricos.
Maratón
El récord más mediático del atletismo de fondo. Kelvin Kiptum (Kenia): 2:00:35 (Chicago, octubre de 2023). Fue el primer maratón oficial por debajo de 2:01, un hito comparable al primer sub-4 minutos en la milla. El récord femenino lo tiene Ruth Chepngetich (Kenia): 2:09:56 (Chicago, 2024).
Nota: Eliud Kipchoge corrió 1:59:40 en el proyecto Breaking2 (2019) en Viena, pero no es un récord oficial por no cumplir las condiciones reglamentarias (liebres rotativas, recorrido no estándar).
Los récords de salto
Salto de altura
Javier Sotomayor (Cuba): 2,45 m (Salamanca, 1993). Lleva más de 30 años siendo el récord masculino. Sotomayor es considerado el mejor saltador de altura de la historia. El récord femenino es de la búlgara Stefka Kostadinova: 2,09 m (Roma, 1987), también de más de tres décadas.
Salto con pértiga
El récord más activo de todo el atletismo: Armand Duplantis (Suecia): 6,26 m (Torun, 2024). ‘Mondo’ lleva años batiendo su propio récord de forma sistemática. Con solo 24 años ha superado varias veces la barrera del 6,20 m y el récord sigue vivo.
Salto de longitud
Mike Powell (EE.UU.): 8,95 m (Tokio, 1991), superando el mítico 8,90 m de Bob Beamon de México 1968. El récord de Beamon duró 23 años. El femenino lo tiene la soviética Galina Chistyakova: 7,52 m (Leningrado, 1988).
Triple salto
Jonathan Edwards (Gran Bretaña): 18,29 m (Gotemburgo, 1995). El récord femenino es de la ucraniana Inessa Kravets: 15,50 m (Gotemburgo, ese mismo año en el mismo campeonato).
Los récords de lanzamiento
Lanzamiento de peso
Ryan Crouser (EE.UU.): 23,56 m (Los Ángeles, 2023). Crouser lleva dominando la prueba desde los Juegos de Río 2016 y ha batido el récord mundial en múltiples ocasiones.
Lanzamiento de disco
Jürgen Schult (RDA): 74,08 m (Neubrandenburg, 1986). Uno de los récords más longevos del atletismo, con casi 40 años en pie.
Lanzamiento de martillo
Yuriy Sedykh (URSS): 86,74 m (Stuttgart, 1986). Otro superviviente de la era soviética. Su récord lleva casi cuatro décadas sin ser igualado.
Lanzamiento de jabalina
Jan Železný (República Checa): 98,48 m (Jena, 1996). La jabalina redeseñada en 1986 (para que no volara tan lejos) aún no ha llegado a los 100 m oficiales en la versión actual. Železný fue el dominador absoluto de la prueba durante los años 90.
Los récords más longevos
Los récords de la era soviética (décadas de 1980 y antes de 1991) son los que más tiempo llevan en pie: 400 m femenino de Koch (1985), 800 m femenino de Kratochvílová (1983), disco masculino de Schult (1986), martillo masculino de Sedykh (1986). Todos llevan entre 35 y 40 años resistiendo, lo que ha generado un debate permanente sobre las condiciones (y sustancias) de aquella época.
En el lado opuesto, los récords de pértiga, maratón y peso (lanzamiento) se han batido recientemente y siguen mejorándose, lo que indica que esas disciplinas están en plena evolución.