El salto de altura y el salto con pértiga son dos especialidades que representan la búsqueda humana de los límites verticales. Mientras que el saltador de altura desafía la gravedad solo con su cuerpo y la técnica del Fosbury Flop, el pertiguista cuenta con el impulso de la pértiga para alcanzar alturas que serían imposibles de otro modo. En ambas disciplinas, los récords actuales son el resultado de décadas de evolución técnica y perfeccionamiento físico.
Javier Sotomayor: el récord más longevo del atletismo
El cubano Javier Sotomayor estableció el récord mundial de salto de altura el 27 de julio de 1993 en Salamanca (España) con una marca de 2,45 metros, durante la reunión atletica Trofeo Ibérico. Este récord lleva más de 30 años vigente y es uno de los más longevos no solo del atletismo sino del deporte en general.
La marca de Sotomayor fue especialmente notable porque superó en 3 centímetros su propio récord anterior de 2,43 metros, establecido en 1989. El cubano dominó el salto de altura internacional durante más de una década, ganando medallas olímpicas y campeonatos del mundo en repetidas ocasiones.
La técnica del Fosbury Flop (salto de espalda sobre el listón, introducida por Dick Fosbury en los Juegos de México 1968) es la base del salto de altura moderno. Antes de Fosbury, los saltadores usaban técnicas como el rodillo ventral o el salto del tijeras, que limitaban las alturas alcanzables. El Flop permitió superar barreras que parecían imposibles con las técnicas anteriores.
La barrera de los 2,50 metros: ¿el siguiente hito?
El récord de Sotomayor de 2,45 metros ha sobrevivido todos los intentos de mejora durante más de 30 años. Varios atletas se han aproximado: el qatarí Mutaz Essa Barshim ha saltado repetidamente 2,43 y 2,45 metros en competición, y el ucraniano Bohdan Bondarenko también llegó a los 2,42 metros. Pero la barrera de los 2,45 metros de Sotomayor permanece invicta.
Los biomecánicos estiman que el límite teórico del salto de altura masculino está alrededor de los 2,50-2,55 metros, lo que sugiere que el récord de Sotomayor podría ser batido en las próximas décadas, aunque no de forma inminente.
Armand Duplantis: el rey del cielo con pértiga
Si el récord de salto de altura permanece inamovible, el de salto con pértiga masculino está en plena evolución gracias al sueco-americano Armand Duplantis (“Mondo”). Desde que batió el récord mundial por primera vez en Glasgow el 15 de febrero de 2020 con 6,17 metros, Duplantis ha ido mejorando el récord de forma sistemática y casi rutinaria.
En los Juegos Olímpicos de París 2024, Duplantis estableció la que es hasta ahora la marca más alta: 6,26 metros, un registro que lo sitúa en una dimensión completamente diferente a cualquier pertiguista anterior. Antes de Duplantis, el récord mundial lo ostentaba el ucraniano Sergey Bubka con 6,14 metros (establecido en 1994), y muchos consideraban esa marca prácticamente imbatible.
El legado de Sergey Bubka
Antes de Duplantis, el nombre de referencia en el salto con pértiga era el soviético-ucraniano Sergey Bubka, que mejoró el récord mundial en 35 ocasiones entre 1984 y 1994, llegando hasta los 6,14 metros. La estrategia de Bubka de mejorar el récord de centímetro en centímetro fue, según se dijo en su momento, deliberada para maximizar los bonus económicos que los organizadores de reuniones pagaban por cada nueva marca mundial. Fuera cual fuera la motivación, el dominio de Bubka en la especialidad durante una década fue absoluto.
El récord femenino de Stefka Kostadinova: otro clásico
En el salto de altura femenino, la búlgara Stefka Kostadinova saltó 2,09 metros el 30 de agosto de 1987 en el Campeonato del Mundo de Roma, un récord que lleva más de 35 años vigente y es uno de los más duraderos del atletismo internacional. Varias saltadoras se han acercado (Blanka Vlasic, Mariya Lasitskene) pero ninguna ha logrado igualar o superar esa marca.
La evolución de las pértitas: tecnología al servicio del récord
Una diferencia entre las dos disciplinas es el papel de la tecnología. En el salto de altura, el listón y el colchón son los únicos elementos externos, y el rendimiento depende casi exclusivamente del atleta. En la pértiga, la evolución del material (de bambú a aluminio, de aluminio a fibra de carbono) ha sido uno de los factores que han permitido superar barreras antes consideradas imposibles. Las pértitas modernas de fibra de carbono que usa Duplantis son el resultado de décadas de investigación en materiales y son uno de los factores que explican la superación del récord de Bubka.