El salto de altura es una de las pruebas más elegantes del atletismo. El objetivo es simple: superar un listón horizontal colocado a la mayor altura posible. Sin embargo, la técnica, la estrategia y el control mental hacen de esta prueba un desafío complejo.
La instalación
La instalación de salto de altura consta de:
- Dos soportes verticales entre los que se coloca el listón, separados entre 4 y 4,04 metros.
- El listón: una barra delgada y ligera de fibra de vidrio o similar, que cae al mínimo contacto.
- La colchoneta de caída: un bloque de espuma de al menos 5x3 metros donde aterriza el atleta.
La técnica Fosbury
Aunque no hay ninguna técnica obligatoria (el reglamento solo exige que el despegue sea con un solo pie), el Fosbury Flop ha reemplazado completamente a las técnicas anteriores en el atletismo de élite. Consiste en:
- Carrera de aproximación en arco hacia el listón.
- Despegue con el pie exterior al listón.
- Rotación del cuerpo para pasarlo de espaldas.
- El cuerpo se arquea: primero pasan hombros y espalda, luego la cadera y finalmente las piernas.
- Caída sobre la espalda en la colchoneta.
El secreto del Fosbury es que permite que el centro de gravedad del cuerpo pase por debajo del listón incluso cuando el cuerpo lo supera en su totalidad, lo que hace posibles alturas imposibles con técnicas anteriores.
Qué se considera nulo
Un intento es nulo si:
- El listón cae de los soportes como consecuencia del salto (rozarlo sin derribarlo no es nulo).
- El atleta despega con los dos pies a la vez.
- El atleta toca el suelo o la colchoneta al otro lado del listón sin haberlo superado.
Desarrollo de la competición
La competición empieza con una altura inicial anunciada con antelación. El listón sube de forma progresiva (generalmente de 3 en 3 cm o de 5 en 5 cm al inicio, y de 2 en 2 cm en las alturas más altas). Cada atleta tiene tres intentos por cada altura.
Los atletas pueden pasar (renunciar a una altura) y pedir directamente una superior. Esta estrategia puede ser útil para conservar energía o intentos, pero entraña el riesgo de quedar eliminado si luego no se supera la siguiente.
Récords mundiales
El récord mundial masculino está en 2,45 metros, establecido por el cubano Javier Sotomayor en 1993, una marca que lleva más de 30 años imbatida. En mujeres, el récord lo ostenta la búlgara Stefka Kostadinova con 2,09 metros, desde 1987.