El salto de longitud es una de las pruebas más antiguas del atletismo. Ya formaba parte de los Juegos Olímpicos de la antigua Grecia. El objetivo es simple: saltar lo más lejos posible desde un punto de impulso fijo. Sin embargo, la técnica, la velocidad de aproximación y la precisión en la tabla hacen que sea una prueba muy exigente.
La instalación
La instalación de salto de longitud consta de:
- Pista de carrera: una pista de tartán de al menos 40 metros de longitud que el atleta recorre en carrera antes del salto.
- Tabla de batida: una plancha de madera blanca de 20 cm de ancho, 1,22 m de largo y empotrada al mismo nivel que la pista. Su borde delantero, el más cercano a la fosa, está cubierto por una franja de plastelina blanda.
- Fosa de arena: un rectángulo de arena fina y limpia de al menos 2,75 metros de ancho y entre 7 y 9 metros de longitud.
La tabla de batida y la banda de plastelina
La banda de plastelina es el sistema que detecta los saltos nulos. Si el atleta pisa la plastelina con cualquier parte del pie en el momento del despegue, la plastelina conserva la huella y el juez puede confirmar que el salto es nulo. Después de cada salto, si no hay huella en la plastelina, el salto es válido. Si la hay, es nulo independientemente de la distancia alcanzada.
Esta banda permite detectar nulos con una precisión de milímetros, ya que el pie puede sobrepasar la línea apenas un milímetro y quedar registrado.
Técnica del salto
El salto de longitud se desarrolla en cuatro fases:
- Carrera de aproximación: el atleta corre a máxima velocidad hacia la tabla. La velocidad en la carrera es el factor más determinante de la distancia final.
- Batida: en la tabla, el atleta convierte la velocidad horizontal en velocidad vertical. El pie bate rápido y potente, y el cuerpo se proyecta hacia adelante y hacia arriba.
- Vuelo: en el aire, el atleta puede adoptar diferentes técnicas (pasos andados, posición de carpa) para optimizar la posición de caída.
- Caída: el atleta debe aterrizar con los pies en la fosa y evitar caer hacia atrás, porque la marca se toma desde el punto más cercano a la tabla dejado por cualquier parte del cuerpo.
Medición de la distancia
La distancia se mide desde el borde delantero de la tabla de batida hasta la marca más cercana a ella dejada por cualquier parte del cuerpo del atleta en la arena. Si el atleta cae y apoya las manos detrás de sus talones, la medición se hace desde esas huellas de las manos.
Cuántos intentos
En competiciones de alto nivel, los atletas tienen tres intentos en la fase de clasificación. Los ocho mejores acceden a la final con tres intentos más (seis en total). El mejor salto de cada atleta, entre todos sus intentos válidos, es el que cuenta para la clasificación final.
Récord mundial
El récord mundial masculino está en 8,95 metros, establecido por el estadounidense Mike Powell en el Mundial de Tokio de 1991. En mujeres, la soviética Galina Chistyakova tiene el récord con 7,52 metros desde 1988.