El viento es uno de los factores externos que más puede influir en el rendimiento de un atleta, especialmente en las pruebas cortas y en los saltos horizontales. Para garantizar que los récords reflejan únicamente el mérito del atleta y no condiciones atmosféricas excepcionales, World Athletics establece un límite estricto para la homologación de marcas.
El límite de +2,0 m/s
El reglamento de World Athletics establece que para que una marca sea homologable como récord (mundial, continental, nacional, etc.) el viento registrado durante la prueba no puede superar +2,0 metros por segundo a favor del atleta. Este valor equivale aproximadamente a una brisa suave.
Un viento a favor empuja al atleta en su dirección de avance, reduciendo la resistencia del aire y mejorando artificialmente el tiempo o la distancia. Con viento de +2,0 m/s, un corredor de 100m puede mejorar su tiempo en aproximadamente 0,10-0,15 segundos respecto a condiciones de calma, lo que en ese nivel de competición es una diferencia enorme.
Las marcas “con viento excesivo”
Cuando un atleta obtiene una marca extraordinaria con un viento superior a +2,0 m/s, el resultado se anota con la indicación “con viento excesivo” o “viento +X.X”. Esta marca:
- Sí cuenta para la clasificación de la competición en curso.
- No puede ser homologada como récord oficial (mundial, olímpico, continental, nacional, personal best oficial).
- Se registra en las estadísticas históricas con la anotación correspondiente.
Por ejemplo, el estadounidense Tim Montgomery corrió los 100m en 9,78 segundos en 2002 con viento de +2,9 m/s. La marca no fue homologada como récord mundial. El récord mundial homologado que tenía en ese momento era de 9,79 segundos.
El anemómetro
El anemómetro es el dispositivo que mide la velocidad del viento durante las pruebas. Se coloca junto a la pista a 1,22 metros de altura del suelo, aproximadamente a la mitad de la distancia de la prueba. Sus características:
- Detecta el viento en ambas direcciones (a favor = positivo, en contra = negativo).
- La lectura se expresa en metros por segundo con un decimal.
- Debe estar homologado y calibrado antes de cada competición.
Cuándo se registra la lectura
El tiempo de medición varía según la prueba:
- 100 metros: se mide durante los 10 primeros segundos de la carrera tras el disparo.
- 200 metros: se mide durante los 10 segundos finales antes de que el primero cruce la meta.
- 100/110 metros vallas: se mide durante los 10 primeros segundos.
- Salto de longitud y triple salto: se mide durante los últimos 5 segundos del intento de cada atleta (la fase de carrera y despegue).
Pruebas sin límite de viento
No todas las pruebas tienen restricción por viento. Las siguientes no requieren control de viento para la homologación de marcas:
- Carreras de 400m o más.
- Salto de altura.
- Salto con pértiga.
- Lanzamientos (peso, disco, jabalina, martillo).
- Pruebas de ruta (maratón, marcha).
En estas pruebas, la influencia del viento se considera menos determinante o el formato de la prueba hace imposible una medición representativa.
Un caso singular: el viento en los relevos
En el 4x100 metros, los cuatro tramos se corren en condiciones distintas de viento (dirección de la pista, posición de la recta). Por eso, el viento medido es el de la recta donde el anemómetro está situado, y se aplica la misma norma de +2,0 m/s. Si el viento en esa recta supera el límite, el récord del equipo no puede ser homologado, aunque las condiciones en los otros tres tramos fueran totalmente neutras.