La maratón es la prueba reina del atletismo en ruta, con una distancia oficial de 42,195 kilómetros. Se disputa en circuitos urbanos o recorridos en carretera homologados por World Athletics, y su reglamento contempla tanto las condiciones del trazado como las normas de asistencia a los atletas durante la carrera.
Para que una marca sea homologable como récord del mundo, el circuito no puede descender más de 1 metro por kilómetro en altitud neta ni el punto de salida puede estar a más de 50% de la distancia total del punto de llegada en línea recta. Esto impide que recorridos excesivamente descendentes o con viento favorable distorsionen las marcas.
La organización está obligada a situar puestos de agua al menos cada 5 km desde el kilómetro 5, además de puestos mixtos de agua y bebida isotónica a intervalos similares. Los corredores pueden llevar su propia hidratación desde el inicio.
Control de ruta y jueces
A lo largo de todo el recorrido se despliegan jueces de ruta que verifican que los atletas completen el trazado oficial. En competiciones de alto nivel se añaden sistemas de cronometrado por chip y vídeo en puntos clave. Un corredor que abandone la ruta marcada —aunque sea brevemente— puede ser descalificado si obtiene ventaja de distancia.
Retiro y asistencia médica
Si un atleta necesita asistencia médica, debe retirarse de la competición. Recibir ayuda médica de personas no autorizadas en plena carrera implica la descalificación automática. Sin embargo, los jueces tienen facultad para permitir que un competidor continúe si la asistencia fue mínima y no supuso una ventaja manifiesta.