Historia de la competición europea de clubes
La EHF Champions League de Balonmano es la competición de clubes más importante del balonmano a nivel mundial. Organizada por la Federación Europea de Balonmano (EHF, European Handball Federation), la competición tiene sus raíces en la Copa de Campeones Europeos de Balonmano, fundada en 1956, convirtiéndola en una de las competiciones de clubes de equipo más antiguas de Europa.
A lo largo de su historia, la competición ha evolucionado significativamente en estructura y nivel. En los años 60, 70 y 80, las selecciones del Este europeo dominaban: clubes rumanos, yugoslavos, checoslovacos y soviéticos ganaron la mayoría de los títulos. La caída del Muro de Berlín y la apertura económica de los clubes occidental transformaron la competición a partir de los años 90.
La reorganización bajo el nombre EHF Champions League en 1993 marcó el inicio de una nueva era. Con la mejora de los presupuestos y la concentración de los mejores jugadores del mundo en unos pocos clubes de élite de Alemania, Francia, España y Dinamarca, el nivel de la competición ha alcanzado cotas nunca vistas anteriormente.
Formato actual de la competición
La EHF Champions League moderna se estructura en varias fases. La fase de grupos reúne a dieciséis clubes en dos grupos de ocho equipos, donde cada club se enfrenta a todos los demás en partido único (sistema de grupos a una vuelta). Los seis mejores de cada grupo avanzan a la fase de cuartos de final, disputada en series al mejor de dos partidos.
Los cuatro equipos supervivientes se reúnen en el Final Four, un evento concentrado en un fin de semana en una ciudad sede que varía cada año. Las dos semifinales se celebran el sábado y la gran final el domingo, creando un ambiente festivo y concentrado que atrae a aficionados de toda Europa.
El Final Four es el punto álgido del calendario del balonmano de clubes. Las ciudades que lo organizan —Colonia ha sido la sede habitual durante muchos años, aunque otras ciudades también la han acogido— reciben decenas de miles de aficionados y el evento se retransmite en directo en docenas de países.
El dominio del FC Barcelona
El FC Barcelona es, con diferencia, el club más exitoso de la historia de la EHF Champions League. Con once títulos europeos, el Barça ha sido la referencia del balonmano de clubes durante décadas. El período entre 1991 y 2000 fue especialmente dominante: el equipo catalán ganó cuatro Champions consecutivas y fue el primer club en demostrar que el balonmano podía generar un modelo de club profesional comparable al del fútbol.
Figuras como Iñaki Urdangarín, Demetrio Lozano, Andrej Golubev, Víctor Tomás, Aron Pálmarsson y más recientemente Dika Mem han vestido la camiseta azulgrana en los periodos de mayor éxito. El equipo ha sido un trampolín para numerosas estrellas internacionales y un referente de buen juego colectivo.
El THW Kiel de Alemania ha sido el principal rival del Barcelona durante buena parte del siglo XXI, ganando múltiples títulos y demostrando que el modelo alemán de balonmano, con estadios que llenan 12.000 espectadores, es sostenible y competitivo. Otros clubes destacados incluyen al Rhein-Neckar Löwen, el SG Flensburg-Handewitt, el PSG Handball y el Montpellier HB de Francia, el Ciudad Real/Atlético de Madrid español y el Veszprém de Hungría.
Impacto en el balonmano europeo
La EHF Champions League ha sido el motor del crecimiento del balonmano profesional en Europa. Los derechos televisivos han aumentado exponencialmente, los sueldos de los jugadores se han disparado y el nivel de juego ha alcanzado cotas que habrían sido inimaginables hace treinta años.
La competición también ha contribuido a internacionalizar la plantilla de los clubes: hoy en día, los equipos de la Champions League tienen jugadores de diez o más países distintos, lo que refleja el carácter global que ha adquirido el balonmano profesional. Para cualquier jugador de balonmano en el mundo, jugar y ganar la EHF Champions League es el sueño máximo a nivel de clubes.