La liga que nació para profesionalizar el balonmano
La ASOBAL —Asociación de Clubs Españoles de Balonmano— nació en 1979 con un objetivo claro: dotar al balonmano español de una estructura profesional que permitiera a los clubs competir en igualdad de condiciones con los grandes de Europa. Siguiendo el modelo que el fútbol y el baloncesto ya habían probado con éxito, los clubs de balonmano crearon su propia entidad gestora y organizaron una competición con mayor autonomía, mejor marketing y más recursos para los participantes.
El resultado, cuatro décadas después, es una liga que los técnicos y jugadores de todo el mundo consideran el nivel más alto del balonmano europeo.
El dominio del Barça y los ciclos de rivalidad
La historia de la ASOBAL es, en buena parte, la historia del FC Barcelona. Con más de treinta títulos, el conjunto azulgrana ha marcado el ritmo de la competición desde los años ochenta. Pero la liga ha vivido épocas de verdadera rivalidad que la han enriquecido.
El BM Ciudad Real fue durante varios años el mayor rival del Barça, llegando a ganar varios títulos consecutivos a principios del siglo XXI antes de su desaparición por problemas económicos en 2013. El Ademar León, con su afición entregada, ha sido otro polo de competencia histórica. Y el Portland San Antonio —hoy Bidasoa Irún—, el BM Valladolid, el Ademar y el BM Granollers han representado la profundidad del balonmano español más allá de los dos grandes.
Por qué la ASOBAL es la mejor del mundo
La superioridad de la ASOBAL en el contexto europeo se apoya en varios pilares. El primero es el nivel general de todos sus equipos: en la ASOBAL, incluso los equipos de la mitad baja de la tabla tienen plantillas con jugadores internacionales de nivel. No existe el abismo entre grandes y pequeños que caracteriza a otras ligas europeas.
El segundo pilar es la intensidad competitiva. Al no haber playoff, cada punto de la liga regular es vital desde la primera jornada. Los partidos difíciles no se guardan para la fase final: son todos los fines de semana.
Y el tercero, quizás el más importante, es la calidad de los entrenadores. España ha producido un número desproporcionado de entrenadores de primer nivel mundial —muchos de ellos formados en la ASOBAL— que han exportado su conocimiento a toda Europa y a selecciones de distintos continentes.
La ASOBAL y la EHF Champions League
La relación entre la ASOBAL y la EHF Champions League es de retroalimentación constante. El Barça, campeón habitual de la ASOBAL, es también el club más laureado de la Champions League europea. Pero otros equipos españoles —Atlético de Madrid, BM Ciudad Real en su época, BM Granollers o Bidasoa Irún— también han dado grandes tardes en Europa.
Esta presencia española en la élite europea retroalimenta a su vez a la liga nacional, atrayendo a grandes jugadores internacionales que eligen la ASOBAL como el mejor escaparate de su talento fuera de la selección.