El berimbau es el instrumento más icónico de la capoeira y uno de los más singulares del mundo. Un arco de madera, un alambre de acero, una calabaza seca y una pequeña cesta de paja: con estos cuatro elementos, el berimbau produce los sonidos que gobiernan el jogo, comunican la historia de la capoeira y conectan a sus practicantes con sus raíces africanas.
Componentes del berimbau
El arco (verga) es una vara de madera flexible, normalmente de biriba —árbol propio del noreste de Brasil—, tensada por un alambre de acero (arame) que antes era frecuentemente obtenido de los aros de las llantas de bicicleta. La cuia es una calabaza seca que actúa como caja de resonancia: se coloca en el extremo inferior y se presiona contra el abdomen del músico para controlar el volumen y el timbre. El dobrão es una moneda o piedra lisa que se presiona contra el alambre para cambiar el sonido. La baqueta golpea el alambre, y el caxixi —una pequeña cesta de paja con semillas— produce el sonido percutivo complementario.
Los tres berimbaus de la roda
En la Capoeira Angola completa, la roda usa tres berimbaus: el gunga (el más grande, registro grave, marca el pulso base), el médio (tamaño y tono intermedios, acompañamiento) y la viola (el más pequeño, agudo, improvisa y dialoga). El gunga tiene autoridad: quien lo toca es el líder musical de la roda.
El berimbau como autoridad del jogo
El papel del berimbau trasciende lo musical: es la autoridad de la roda. Sus toques dictan si el jogo debe ser lento y astuto, rápido y enérgico, o cualquier variante entre estos extremos. Un capoeirista que no “escucha” el berimbau y adapta su juego en consecuencia no está practicando capoeira completa, sino solo movimientos físicos desconectados de su contexto cultural.