La meia lua —que en portugués significa “media luna”— es quizás el golpe más reconocible de la capoeira. Su nombre describe perfectamente su trayectoria: la pierna describe un arco semicircular, como la forma de una luna en cuarto creciente, a la altura de la cabeza o el tronco del adversario. Es uno de los primeros golpes que aprende cualquier capoeirista y también uno de los que más tiempo requiere dominar en toda su dimensión técnica.
Meia lua de frente
La meia lua de frente es la variante más básica. Desde el ginga, el capoeirista desplaza su peso hacia la pierna de apoyo y lanza la pierna de golpeo en un arco circular hacia adelante, de dentro hacia afuera, a la altura del cuello o la sien del adversario. El movimiento es similar al roundhouse kick del karate, aunque la mecánica de generación de potencia —apoyada en la rotación de cadera propia de la capoeira— es diferente. Puede golpearse con el empeine o el talón.
Meia lua de compasso
La meia lua de compasso es una versión más avanzada que implica un giro del cuerpo de 180°. El capoeirista apoya una mano en el suelo, gira sobre sí mismo y lanza el talón en un arco que puede alcanzar gran velocidad y potencia. Es uno de los golpes más estéticos de la capoeira y también uno de los más usados en el jogo de compasso, donde el capoeirista se mueve en círculo alrededor del adversario.
Papel táctico en el jogo
La meia lua de frente es un golpe amplio y telegráfico, por lo que suele usarse para crear distancia, marcar el ritmo del jogo o generar aperturas para golpes más directos. La meia lua de compasso, por su velocidad y potencia, puede ser un golpe decisivo si conecta, aunque también deja al ejecutante en posición vulnerable si falla, al tener el cuerpo girado durante su ejecución.