Desde su primera edición en 2004, el Absa Cape Epic ha acumulado una historia de récords, gestas y momentos extraordinarios que ninguna otra carrera de mountain bike puede igualar. Es la carrera por etapas de MTB más larga y exigente del mundo, y sus estadísticas son tan impresionantes como el paisaje sudafricano que la enmarca.
Las cifras de la carrera
El Cape Epic no es una carrera de un día: es un desafío de una semana entera. Los números hablan por sí solos:
- Duración: 8 días de competición (prólogo + 7 etapas)
- Distancia total: entre 600 y 700 km según la edición
- Desnivel positivo acumulado: entre 13.000 y 16.000 metros
- Equipos participantes: entre 1.200 y 1.300 por año
- Países representados: más de 50
- Éditions celebradas desde 2004: más de 20 ediciones sin interrupción
Para poner en perspectiva la distancia: 700 kilómetros en terreno de mountain bike equivale aproximadamente a pedalear de Madrid a Barcelona por senderos de montaña. En ocho días.
Nino Schurter: el rey del Cape Epic
Nino Schurter es el ciclista que más veces ha ganado el Cape Epic en la historia de la carrera. Sus victorias se han producido con distintos compañeros de equipo: con Christoph Sauser en las ediciones más antiguas, y con Lars Forster, Matthew Stirling y otros ciclistas en las más recientes.
La capacidad de Schurter para rendir al máximo nivel durante ocho días consecutivos de carrera, manteniendo la coordinación con un compañero y adaptándose a la variabilidad del terreno y las condiciones climáticas sudafricanas, es una demostración de sus cualidades como ciclista completo, más allá del dominio que ya tiene en el XCO de un solo día.
Annika Langvad: la dominadora del femenino
En categoría femenina, la ciclista danesa Annika Langvad dominó el Cape Epic durante un período extraordinario a principios de la década de 2010. Sus victorias consecutivas, frecuentemente con la compañera estadounidense Kate Courtney, establecieron un estándar de dominio en la carrera femenina comparable al de Schurter en la masculina.
Langvad era conocida por su resistencia excepcional y su capacidad para mantener el nivel en los últimos días de carrera, cuando la acumulación de fatiga elimina a las corredoras menos preparadas. Su legado en el Cape Epic es comparable al de Schurter.
El récord de la etapa más dura
La etapa considerada históricamente más exigente del Cape Epic suele ser la quinta o sexta, cuando la acumulación de kilómetros y la fatiga hacen que el terreno, que habría sido manejable el primer día, se convierta en una prueba de supervivencia.
En varias ediciones, el “Queen Stage” (etapa reina) ha superado los 100 kilómetros con más de 2.800 metros de desnivel positivo. Los tiempos de los equipos ganadores en estas etapas se sitúan entre cuatro y seis horas de pedaleo continuo.
La importancia del trabajo en equipo
Una estadística que no aparece en los libros de récords pero que define el Cape Epic: el porcentaje de equipos que terminan la carrera es significativamente menor que el de equipos que la empiezan. Las bajas por lesión, enfermedad (el calor, el esfuerzo y el estrés inmunitario hacen que las infecciones sean frecuentes), mecánicas y abandono voluntario se acumulan a lo largo de los ocho días.
Los equipos que terminan tienen un récord propio: haber superado los obstáculos físicos, mecánicos y psicológicos de una semana entera de mountain bike a máxima intensidad. El certificado de finalista del Cape Epic es, para muchos ciclistas amateur, el mayor logro de su vida deportiva.