Janja Garnbret nació el 12 de marzo de 2000 en Slovenj Gradec, Eslovenia. Con el tiempo que ha pasado desde su nacimiento, ha redefinido lo que significa dominar un deporte. A los 15 años ya ganaba en la Copa del Mundo. A los 19, logró la temporada perfecta de boulder. A los 21, ganó el primer oro olímpico de la historia de la escalada femenina. A los 24, repitió el oro olímpico. La historia de Janja Garnbret no ha terminado de escribirse.
Los inicios en Eslovenia
Eslovenia, con apenas dos millones de habitantes, ha producido un número desproporcionado de grandes escaladores, en parte porque la escalada tiene allí una tradición sólida y el apoyo institucional es considerable. Garnbret empezó a escalar en su ciudad natal de la mano de un entrenador que identificó rápidamente su talento extraordinario.
Desde los primeros meses quedó claro que Janja no era una promesa más: su capacidad de leer los problemas, su fuerza relativa y su mentalidad competitiva eran excepcionales desde la infancia.
La primera victoria: Kranj 2015
En diciembre de 2015, con 15 años y en el contexto de una prueba de la Copa del Mundo de Boulder celebrada en Kranj (Eslovenia), Janja Garnbret ganó su primera competición internacional. La victoria en casa tenía un significado especial, pero lo que verdaderamente sorprendió fue la forma en que ganó: con autoridad, sin temblores de novata, con la serenidad de alguien que ya pertenece a ese nivel.
Era el principio de algo sin precedentes.
La temporada de 2019: perfección
En 2019, Garnbret logró el resultado más impresionante de la historia de la escalada de competición en cualquier disciplina y en cualquier género: ganó las cuatro pruebas de la Copa del Mundo de Boulder de esa temporada. Cuatro de cuatro. Nunca antes lo había hecho nadie.
Ese mismo año ganó su primer título mundial en la prueba combinada del Campeonato del Mundo de Hachioji (Japón), además de múltiples victorias en dificultad a lo largo de la temporada. Fue un año de un dominio total que la comunidad escaladora no había visto ni esperaba ver.
Tokio 2020: el primer oro olímpico
La escalada debutó en los Juegos Olímpicos en agosto de 2021, y Garnbret fue, junto al español Alberto Ginés López, la gran protagonista. En la prueba femenina combinada (boulder, dificultad y velocidad), Garnbret gestionó la situación con una inteligencia táctica y una ejecución técnica que dejaron a sus rivales a años luz.
El oro no fue una sorpresa para los que seguían el circuito, pero la forma en que lo ganó sí lo fue: en la prueba de boulder de la final, completó todos los bloques en el primer intento. Una actuación que los propios routesetters de la competición declararon no haber visto nunca.
Fuera de competición: la figura de boulder en roca
Además de su dominio en competición, Garnbret es también una escaladora de roca natural de altísimo nivel. Ha escalado algunas de las vías deportivas más difíciles del mundo y su presencia en los sectores de roca más exclusivos de Europa ha generado numerosos registros de vídeo que muestran su nivel fuera del muro artificial.
París 2024: doble olímpica
En los Juegos de París 2024, con el nuevo formato de boulder + dificultad en la prueba combinada, Garnbret volvió a demostrar que ninguna rival podía acercarse a su nivel. Ganó el segundo oro olímpico de su carrera, convirtiéndose en la primera escaladora bicampeona olímpica de la historia.
La pregunta del legado
Con menos de 25 años, Garnbret ya tiene el mejor palmarés de la historia de la escalada de competición. La pregunta que flota en la comunidad del deporte no es qué más puede ganar, sino hasta cuándo puede mantener este nivel. Los que la conocen bien responden con una sonrisa: mientras ella quiera, el resto del mundo puede prepararse para seguir esperando.