El hombro del escalador trabaja en posiciones que muy pocos deportes exigen: tracción máxima con el brazo completamente elevado, carga estática en posición de lock-off y movimientos explosivos que combinan abducción y rotación externa. Estas demandas específicas hacen del hombro una de las articulaciones más frecuentemente lesionadas en la escalada de alto nivel.
Por qué el hombro es vulnerable en escalada
A diferencia del codo —cuya lesión es casi exclusivamente de tracción— el hombro del escalador sufre tanto por tracción como por compresión y por inestabilidad. Los tres mecanismos pueden coexistir:
Tracción en overhead: cuando el escalador tracciona desde una presa con el brazo elevado más de 120°, el supraespinoso trabaja como estabilizador de la cabeza humeral mientras los músculos más potentes (dorsal ancho, bíceps) generan la fuerza. La carga repetida en esta posición produce pinzamiento subacromial y tendinopatía del supraespinoso.
Compresión en oposición: las técnicas de oposición (empujar con una mano mientras se tira con la otra) y los movimientos en chimenea cargan el hombro en compresión glenohumeral, desgastando el cartílago y el labrum.
Inestabilidad por sobrecarga de la cápsula: el movimiento de brazo largo (brazo estirado, sin bloqueo) en posiciones extremas de abducción-rotación externa puede sobreestresarse de forma repetitiva la cápsula anterior y el labrum glenoideo anterior.
Lesiones más frecuentes
Tendinopatía del supraespinoso
El tendón del supraespinoso es el más vulnerable al pinzamiento en el arco coracoacromial. En escaladores se lesiona especialmente en movimientos de tracción por encima de la cabeza. Produce dolor en el arco doloroso (60-120° de abducción) y debilidad al intentar mantener el brazo elevado contra resistencia.
Lesión del labrum glenoideo (SLAP y Bankart)
Las SLAP (labrum superior) son frecuentes por la tracción del bíceps largo durante los lock-offs. Las lesiones de Bankart (labrum anterior-inferior) ocurren por episodios de inestabilidad anterior, especialmente en dinos fallidos donde el brazo queda en abducción-rotación externa extrema.
Inestabilidad glenohumeral multidireccional
Más frecuente en escaladores hiperlaxos (personas con laxitud ligamentosa generalizada). La articulación se mueve en exceso en varios planos, produciendo dolor difuso, chasquidos y sensación de inestabilidad. Requiere un trabajo específico de estabilización dinámica.
Diagnóstico
La resonancia magnética con contraste articular (artro-RM) es el estándar para las lesiones del labrum. La ecografía es suficiente para la valoración del manguito rotador y la bursa.
Tratamiento
Tendinopatía del supraespinoso: reducción del overhead, fisioterapia con ejercicios de rotación externa y estabilización escapular, ondas de choque si hay resistencia. Raramente requiere cirugía.
Lesión SLAP II-IV o Bankart: artroscopia con reparación del labrum; recuperación 4-6 meses, retorno a la escalada exigente en 9-12 meses.
Inestabilidad multidireccional: tratamiento conservador de primera elección con trabajo específico de estabilizadores dinámicos. La cirugía solo si fracasa el tratamiento conservador.
Prevención
- Equilibrio tracción-empuje: la escalada refuerza principalmente la tracción. Añadir press de hombro y fondos para equilibrar la musculatura del manguito
- Rotación externa: rotaciones externas con banda elástica antes de cada sesión activan el infraespinoso y el redondo menor, que centran la cabeza humeral durante los movimientos overhead
- Progresión del campus board: límite estricto de volumen y nunca con síntomas previos de hombro
- Movilidad torácica: la restricción de extensión torácica impide la correcta elevación del brazo y fuerza compensaciones en el hombro; el trabajo de movilidad torácica es parte del calentamiento del escalador