La escalada de velocidad es la disciplina más objetiva del deporte: hay una pared, hay una línea de salida y hay un cronómetro. El resultado no depende de la opinión de ningún juez ni de la comparación con otros: es solo el tiempo. Y ese tiempo ha caído de forma vertiginosa en los últimos años.
El muro estandarizado
La escalada de velocidad se practica en un muro estandarizado de 15 metros de altura, con una inclinación de 5 grados fuera de la vertical y con los holds colocados en posiciones exactas que son idénticas en cualquier muro de velocidad oficial del mundo. Esto significa que el récord marcado en una competición en Tokio puede compararse directamente con uno en París o en Ciudad de México.
El muro tiene exactamente la misma configuración de holds desde hace décadas, lo que permite que los especialistas entrenen en el mismo circuito motor miles de veces hasta que los movimientos son completamente automáticos.
La progresión histórica de los récords
La progresión de los récords mundiales de velocidad ha sido constante:
- Años 90: los mejores tiempos masculinos estaban en torno a los 10-12 segundos.
- Años 2000: la barrera de los 10 segundos cae definitivamente.
- Años 2010: los mejores se sitúan en 5,5-6 segundos.
- 2024: el récord masculino baja de los 5 segundos.
Los especialistas en velocidad
La velocidad es la disciplina más especializada de la escalada de competición. Sus practicantes de élite tienen físicos y entrenamientos completamente diferentes a los de los especialistas en boulder o dificultad: más musculatura de tipo explosivo, más trabajo de arrancada y de técnica específica de pisada y agarramiento.
Los países más fuertes en velocidad son Indonesia, Polonia, China y EE.UU., que producen sistemáticamente los tiempos más bajos a nivel mundial.
La velocidad en los Juegos Olímpicos
En París 2024, la velocidad tuvo por primera vez su propio evento olímpico independiente, separado del combinado de boulder y dificultad. Esto fue un reconocimiento de que la velocidad es una disciplina diferente que merece su propio espacio competitivo. La china Deng Lijuan ganó el oro femenino; en la prueba masculina, la final fue uno de los momentos más emocionantes de los Juegos.