Las cifras que definen una era
El dominio de la Unión Soviética en la gimnasia artística no es solo una impresión subjetiva: las estadísticas lo refrendan de una manera que no admite discusión. Entre los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 (la primera participación soviética en los Juegos) y los de Seúl 1988, la URSS fue la potencia dominante indiscutible del deporte.
9 de 9: El equipo femenino soviético ganó el concurso completo femenino en los nueve Juegos Olímpicos en que participó durante ese período (Helsinki 1952, Melbourne 1956, Roma 1960, Tokio 1964, México 1968, Múnich 1972, Montreal 1976, Moscú 1980, Seúl 1988). En Los Ángeles 1984, la URSS boicoteó los Juegos y no participó. El récord de nueve oros consecutivos en el concurso por equipos femenino sigue siendo el más impresionante del deporte olímpico.
En el concurso masculino: La URSS ganó el concurso por equipos masculino en siete de esas mismas ediciones (perdiendo ante Japón en Tokio 1964, México 1968 y Múnich 1972, que fue la época de mayor dominio japonés).
Larisa Latynina: el récord que duró 48 años
El símbolo más elocuente del dominio soviético en la gimnasia artística es la carrera de Larisa Semyonovna Latynina, la gymnasta ucraniana que compitió bajo bandera soviética en tres ediciones de los Juegos Olímpicos (1956, 1960, 1964).
Latynina ganó 18 medallas olímpicas: 9 de oro, 5 de plata y 4 de bronce. Este total, acumulado en doce años de carrera olímpica, fue el récord absoluto de medallas individuales en la historia de los Juegos Olímpicos durante 48 años. Solo Michael Phelps, con 23 medallas de oro y 28 en total a lo largo de su carrera nadando para Estados Unidos, superó ese registro en los Juegos de Londres 2012.
En los tres Juegos en que participó, Latynina nunca bajó del podio en el concurso completo individual: oro en 1956, oro en 1960, plata en 1964. En los aparatos, su palmarés cubre prácticamente todos los podios posibles.
Los dominadores masculinos soviéticos
En la modalidad masculina, las figuras son igualmente impresionantes. Nikolai Andrianov ganó 15 medallas olímpicas entre 1972 y 1980 (7 de oro). Boris Shakhlin acumuló 13 medallas entre 1956 y 1964. Viktor Klimenko, Mikhail Voronin, Akinori Nakayama (japonés)… la lista de nombres del período de dominio soviético y japonés en la gimnasia masculina es larga.
El sistema detrás de los números
Detrás de estas cifras hay un sistema. La URSS tenía decenas de miles de gimnastas federados, una red de escuelas deportivas en todas las repúblicas, entrenadores especializados financiados por el Estado y un programa nacional de detección de talentos desde la infancia. El Estado ponía los recursos, los atletas ponían el talento y el trabajo, y el resultado era una máquina de producir campeones que no tenía equivalente en el mundo.
Cuando ese sistema se desintegró con la caída de la URSS en 1991, el dominio soviético terminó. Las naciones sucesoras (especialmente Rusia) siguieron siendo competitivas, pero ninguna pudo reproducir la supremacía total que había caracterizado al programa soviético en su apogeo. Las cifras de ese período permanecen en los libros de récords como testimonio de lo que un sistema estatal de deporte puede lograr cuando se aplica con total determinación durante décadas.