El judo olímpico y el circuito mundial de la IJF (Federación Internacional de Judo) han producido a lo largo de los años historias que van mucho más allá de la competición pura. Desde dominadores absolutos que acumularon títulos de forma casi sobrehumana hasta situaciones reglamentarias que generaron controversia, el judo tiene su propia galería de lo extraordinario.
Teddy Riner: la leyenda que redefinió un deporte
El francés Teddy Riner es, sin discusión posible, el judoca más dominante de la historia. Entre 2010 y 2020 encadenó una racha de más de 150 combates internacionales sin perder, una marca que en cualquier deporte de combate individual sería considerada de ciencia ficción.
Riner ganó diez Campeonatos del Mundo y varios títulos olímpicos, y lo hizo a menudo por ippon —el equivalente al KO en boxeo—, lo que significa que no se limitaba a ganar por puntos sino que dominaba a sus rivales de forma categórica. Su tamaño (1,99 metros y más de 130 kg) unido a una técnica exquisita lo convirtieron en una anomalía deportiva.
El judoca que compitió con el brazo roto
En los Campeonatos del Mundo de 2003, el cubano Driulis González, medallista olímpica con experiencia en combatir lesionada, protagonizó uno de los episodios más comentados de la historia reciente del deporte. Las historias de judocas que completan combates con roturas, luxaciones o esguinces graves son más habituales de lo que parece, dado que la adrenalina del combate puede enmascarar el dolor.
El reglamento del judo no obliga a los atletas a retirarse por lesión salvo que el médico lo considere necesario, lo que ha llevado a escenas de combatientes terminando encuentros en condiciones físicas límite.
La categoría sin límite: los superheavyweight
Las categorías de más de 100 kg (masculina) y más de 78 kg (femenina) son únicas en el deporte: no tienen techo de peso. Esto ha dado lugar a atletas de dimensiones extraordinarias que compiten en el tatami con eficacia sorprendente. Ver a un competidor de 180 kg ejecutar un osoto-gari perfecto es una imagen que desafía las expectativas sobre lo que un cuerpo tan grande puede hacer.
El récord de peso de un medallista olímpico en estas categorías supera los 180 kg, lo que convierte al judo en uno de los pocos deportes olímpicos en el que compiten atletas de esas dimensiones.
Reglas que han cambiado el deporte
El reglamento del judo ha experimentado cambios drásticos en los últimos veinte años. En 2010 se prohibieron las técnicas de agarre por debajo de la cintura (ashi-garami), eliminando de la competición algunas de las proyecciones más espectaculares del deporte. Este cambio fue polémico y muchos veteranos consideran que empeoró el judo de competición al hacerlo más conservador.
Más adelante se eliminaron también los hansoku-make por pérdida de puntuación acumulada, sustituyéndolos por descalificaciones directas en determinadas situaciones. Cada cambio reglamentario ha generado debate en la comunidad judoca mundial, que defiende con pasión sus distintas visiones del deporte.