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Judo

Arte marcial y deporte olímpico de origen japonés en el que dos competidores intentan derribar o inmovilizar al rival usando su propio peso y equilibrio.

Lesiones más comunes en judo: causas, prevención y recuperación

Las lesiones más frecuentes en judo: luxación de codo, esguince de rodilla y hombro, dedos y contusiones. Causas, prevención y claves de recuperación.

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El judo es una disciplina de combate que combina lanzamientos de alta energía, trabajo en suelo con llaves articulares y estrangulaciones, y una exigente lucha de agarre en pie. Esa combinación de impactos, torsiones y llaves articulares genera un perfil de lesiones específico que difiere del de otros deportes de contacto. La prevención en judo pasa, en gran medida, por el dominio de las técnicas de caída y el respeto estricto al tapeo durante el entrenamiento y la competición.

Las lesiones más frecuentes

Luxación de codo. Es la lesión más grave y característica del judo. Se produce cuando un judoca no tapea a tiempo durante una llave de brazo (juji gatame) y el codo se ve forzado en hiperextensión, dislocando la articulación. La luxación de codo es una urgencia médica que requiere reducción inmediata por personal sanitario.

Esguince de rodilla (ligamento lateral interno). Los lanzamientos de judo —especialmente el tai otoshi, el uchi mata o el ouchi gari— implican un agarre del judogi del oponente y giros del tronco que pueden forzar el ligamento lateral interno de la rodilla en abducción y rotación externa. Es una de las lesiones de competición más frecuentes.

Lesiones de hombro. El hombro es muy vulnerable tanto en las caídas como en las llaves. El ukemi mal ejecutado —cuando el brazo no golpea el tatami correctamente y absorbe el impacto del lanzamiento— puede provocar luxaciones o roturas del manguito rotador. El agarre forzado durante los randori también sobrecarga los tendones del hombro.

Esguinces y fracturas de dedo. El agarre continuo del judogi durante los randori y la competición somete los dedos a torsiones y tracciones repetidas. Los esguinces de los ligamentos colaterales de los dedos y las fracturas por avulsión son lesiones frecuentes, especialmente en judocas de nivel avanzado.

Contusiones y lesiones cervicales. Los lanzamientos de alta energía generan impactos importantes en el tatami. Un ukemi incorrecto puede derivar en contusiones severas, traumatismos cervicales o, en el peor caso, lesiones de columna. El trabajo en standen (pie) sin ukemi sólido es especialmente peligroso.

Factores de riesgo

No tapear a tiempo en una llave articular es la causa directa de la lesión más grave del judo. El ukemi deficiente —la caída mal aprendida— es el factor de riesgo más amplio, ya que multiplica el impacto de los lanzamientos sobre el hombro, la columna y la cabeza. El agarre forzado durante randori prolongados sin descanso sobrecarga los dedos y el hombro. La falta de calentamiento articular específico antes del trabajo en suelo y los lanzamientos aumenta el riesgo de esguinces.

Cómo prevenirlas

El ukemi debe ser el primer y más cuidado aprendizaje en judo. Saber caer correctamente —golpeando el tatami con el brazo extendido para disipar la energía, con la barbilla pegada al pecho y sin apoyar la cabeza— protege al judoca de las lesiones más graves. El calentamiento articular antes del entrenamiento debe incluir movilidad de hombro, cuello, cadera, rodillas y dedos. Durante el newaza, el respeto mutuo al tapeo del compañero es una norma de seguridad, no de cortesía: aplicar la llave más lentamente en entrenamiento permite al compañero tapear sin lesionarse. El fortalecimiento del cuádriceps y los isquiotibiales protege la rodilla durante los lanzamientos.

Recuperación y vuelta a la actividad

La luxación de codo, una vez reducida, requiere entre cuatro y ocho semanas de inmovilización y rehabilitación antes de reintroducir el newaza. El esguince de rodilla de grado II (el más frecuente en judo) necesita entre cuatro y ocho semanas de fisioterapia con trabajo de propiocepción. Las lesiones de hombro leves responden en tres a seis semanas; las roturas del manguito pueden requerir varios meses o cirugía. Las contusiones simples en el tatami se resuelven en pocos días con reposo y frío local. La vuelta al randori tras una lesión significativa debe ser siempre gradual: uchi komi (trabajo de técnica sin resistencia) antes de reintroducir el randori libre y la competición.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la lesión más frecuente en judo?
Las lesiones de rodilla y hombro son las más frecuentes en términos globales, pero la luxación de codo —provocada por una llave de brazo cuando el judoca no tapea a tiempo— es la más característica y grave del judo. Un ukemi (técnica de caída) incorrecto también genera un elevado número de contusiones y lesiones de hombro.
¿Cómo prevenir lesiones en judo?
Dominar el ukemi es la medida preventiva más importante en judo: una caída bien ejecutada disipa la energía del lanzamiento y protege hombro, nuca y columna. Respetar el tapeo propio y del compañero en los newaza (trabajo en suelo) previene las luxaciones de codo, que son las lesiones más graves y evitables de este deporte.

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