Los Juegos Asiáticos representan el escenario más prestigioso para el kabaddi de selecciones, con una visibilidad y un seguimiento que supera al propio Campeonato del Mundo en muchos aspectos. Ser campeón asiático de kabaddi es el mayor logro posible para una selección nacional, solo igualado en el circuito internacional.
Historia en los Juegos Asiáticos
Desde su inclusión en Pekín 1990, el kabaddi ha estado presente en todas las ediciones de los Juegos Asiáticos. El torneo masculino reúne entre 8 y 16 selecciones, con partidos de grupo y eliminatorias directas hasta la final.
El dominio indio en el torneo masculino es histórico: India ha ganado el oro en todas las ediciones menos una (Yakarta 2018, donde fue superado en la final). Este récord convierte al kabaddi en uno de los deportes donde India tiene el palmarés más sólido de todos los Juegos Asiáticos.
La categoría femenina desde 2010
La inclusión del kabaddi femenino en los Juegos de Guangzhou 2010 fue un hito para el desarrollo del deporte femenino. Desde entonces, el torneo femenino ha crecido en número de participantes y nivel de competición. India ha dominado, pero Corea del Sur e Irán han ofrecido resistencia creciente en cada edición.
El torneo como referencia de desarrollo
Los Juegos Asiáticos son el principal indicador del desarrollo del kabaddi en los distintos países de Asia. El nivel de las selecciones participantes —especialmente de países fuera del sur de Asia como Corea del Sur, Japón, Tailandia o China— muestra cómo el deporte crece más allá de sus orígenes.
La medalla en los Juegos Asiáticos también tiene un impacto directo en el desarrollo del kabaddi en cada país: los gobiernos que ven a sus selecciones competir en el podio asiático tienden a aumentar la inversión en el deporte.