El karate tuvo una breve pero intensa presencia en los Juegos Olímpicos: fue programa oficial únicamente en Tokio 2020. Para millones de practicantes de todo el mundo, la inclusión olímpica supuso el reconocimiento máximo a décadas de esfuerzo de la World Karate Federation. La exclusión de París 2024 fue un golpe duro para la comunidad karateca mundial.
El largo camino hacia los Juegos
El karate llevaba décadas aspirando a ser deporte olímpico. La WKF presentó candidaturas ante el COI en múltiples ocasiones sin éxito. En 2016, el COI aprobó su inclusión como deporte adicional en el programa de Tokio 2020, junto con el surf, la escalada, el skate y el béisbol/sóftbol.
Las modalidades en Tokio 2020
En los Juegos de Tokio se disputaron 8 eventos de karate:
Kumite masculino (3 categorías):
- Menos de 67 kg
- Menos de 75 kg
- Más de 75 kg
Kumite femenino (3 categorías):
- Menos de 55 kg
- Menos de 61 kg
- Más de 61 kg
Kata masculino (1 evento)
Kata femenino (1 evento)
El número de categorías fue mucho más reducido que en los campeonatos del mundo WKF, donde hay más divisiones de peso y el programa es más extenso.
La exclusión de París 2024
El COI anunció que el karate no formaría parte del programa de París 2024. La decisión se basó en criterios de audiencia, presencia mediática global y popularidad entre el público joven. En su lugar, se incluyeron deportes como el breaking (breakdance).
La WKF continúa trabajando para recuperar el estatus olímpico del karate de cara a futuros Juegos. Mientras tanto, el karate sigue siendo un deporte de referencia en los Juegos Mundiales y en otras competiciones multideportivas.
El legado olímpico
A pesar de su breve paso por los Juegos, Tokio 2020 demostró que el karate puede ofrecer espectáculos emocionantes tanto en kumite como en kata. Los combates de kumite con sus técnicas veloces y controladas, y la belleza casi artística de los katas de alto nivel, conquistaron a espectadores que nunca antes habían seguido este deporte.