El sistema de puntuación del kumite en karate WKF premia la dificultad técnica de cada acción. No todos los golpes valen lo mismo: una patada a la cabeza vale más que un puñetazo al torso porque es más difícil de ejecutar con control y precisión. Esta gradación hace que los combates sean tácticamente más ricos.
Los tres niveles de puntuación
Yuko — 1 punto
El yuko es la puntuación más básica. Se concede por:
- Puñetazo (tsuki) bien ejecutado al torso (chudan) del rival
- Puñetazo (tsuki) bien ejecutado a la cabeza o zona alta (jodan) del rival
Para que el árbitro conceda el yuko, la técnica debe mostrar: forma correcta (postura y ejecución técnica), potencia suficiente (pero controlada), zanshin (actitud de alerta tras el golpe), oportunidad (el rival estaba en posición vulnerable) y distancia adecuada (ni demasiado lejos ni con contacto excesivo).
Waza-ari — 2 puntos
El waza-ari se otorga por técnicas de mayor dificultad:
- Patada al torso (chudan geri) ejecutada correctamente
- Derribo o barrido del rival que le hace caer al suelo (sin técnica posterior)
Ippon — 3 puntos
El ippon es la puntuación máxima en kumite y se concede por:
- Patada a la cabeza (jodan geri) bien ejecutada y controlada
- Técnica de puño o patada aplicada sobre el rival derribado (en el suelo)
- Derribo del rival con técnica posterior inmediata
La regla de los 8 puntos
Si un competidor acumula una ventaja de 8 puntos sobre el rival en cualquier momento del combate, el árbitro detiene el combate y lo declara ganador. Esto evita combates desequilibrados que puedan alargarse innecesariamente.
Empate al final del tiempo
Si el marcador está igualado al finalizar los 3 minutos, el combate puede resolverse por decisión del árbitro y los jueces (en función de quien haya dominado tácticamente) o puede ir a una extensión, según el reglamento de la competición específica.