El sistema de penalizaciones del karate WKF está diseñado para mantener el control, la seguridad y la deportividad en los combates. A diferencia del judo, donde la penalización mayor (hansoku-make) es siempre la derrota inmediata, en karate hay una escala más graduada con cuatro niveles distintos.
Chukoku — Advertencia
El chukoku es la advertencia más leve. En la primera infracción de una categoría, el árbitro puede optar por emitir un chukoku antes de sancionar formalmente. El chukoku queda registrado pero no da puntos al rival. Sin embargo, una segunda infracción similar se sancionará directamente con keikoku.
Keikoku — Penalización menor
El keikoku implica que el rival recibe 1 punto (yuko) en el marcador. Las infracciones más habituales que lo provocan son:
- Salir del área de competición intencionadamente
- Contacto excesivo de baja intensidad
- Comportamiento pasivo (evitar el combate)
- Agarrar al rival más allá de lo permitido
Hansoku — Penalización grave
El hansoku es la infracción grave. Dependiendo de la gravedad:
- El rival recibe 2 puntos (waza-ari) en el marcador, o
- Se aplica la descalificación directa del combate
Provoca hansoku grave el contacto excesivo que causa lesión, las técnicas prohibidas deliberadas o la acumulación de keikokus.
Shikkaku — Expulsión
El shikkaku es la sanción máxima. Expulsa al karateca de toda la competición, no solo del combate en curso. Solo se aplica en situaciones extremas:
- Agresión deliberada y peligrosa al rival
- Comportamiento violento o amenazante fuera del tatami
- Conducta gravemente antideportiva que desacredite al karate
Penalizaciones y marcador
Cada nivel de penalización tiene un impacto diferente en el marcador. La acumulación de keikokus puede dar al rival suficientes puntos para alcanzar la ventaja de 8 y terminar el combate. Un hansoku-derrota termina el combate inmediatamente.