El karate de competición WKF tiene un catálogo bien definido de técnicas válidas. No todo el arsenal del karate tradicional es aplicable en el tatami competitivo. Las técnicas permitidas son aquellas que pueden ejecutarse con suficiente control para no causar lesiones graves y que pueden ser evaluadas con claridad por el árbitro y los jueces.
Técnicas de puño (tsuki-waza)
El puñetazo reglamentario en karate debe ejecutarse con el puño correctamente cerrado, utilizando los nudillos de los dos primeros dedos (índice y medio) como superficie de impacto. Las técnicas de puño más comunes en kumite son:
- Gyaku-zuki: puñetazo inverso, el más básico y frecuente. Se lanza con el puño del lado contrario al pie adelantado.
- Oi-zuki: puñetazo directo en avance, ejecutado con el mismo lado que el pie que adelanta.
- Kizami-zuki: puñetazo de jadeo o jab, con el brazo del mismo lado que el pie adelantado.
Técnicas de patada (geri-waza)
Las patadas ofrecen mayor puntuación por su mayor dificultad técnica. Las más utilizadas en kumite competitivo son:
- Mae geri: patada frontal, directa hacia adelante
- Mawashi geri: patada circular, la más frecuente para ataques a la cabeza
- Yoko geri: patada lateral
- Ushiro geri: patada hacia atrás, muy puntual pero muy efectiva cuando conecta
Barridos (ashi-barai)
El barrido con el pie que desequilibra y derriba al rival es una técnica válida. Por sí solo puede otorgar waza-ari. Si tras el barrido se ejecuta inmediatamente una técnica de puño o patada de control sobre el rival derribado, el árbitro puede conceder ippon.
Técnicas no permitidas
No están permitidas en competición: golpes de codo, de rodilla, mordiscos, agresiones a los ojos, técnicas de agarre prolongado o proyecciones similares a las del judo.