El reglamento WKF de kumite define con precisión qué partes del cuerpo pueden ser objetivo de las técnicas. Esta delimitación es fundamental para la seguridad de los competidores y para que el árbitro pueda evaluar si una técnica es puntuable o no.
Zonas permitidas (atakami)
Las zonas válidas para golpear en kumite se dividen en dos niveles:
Jodan (zona alta)
- Cabeza: parte superior y lateral del cráneo
- Cara: frente, mejillas y mandíbula (con contacto mínimo controlado)
- Cuello: zona lateral y frontal del cuello (técnicas de corte o golpe)
Las técnicas jodan son las más puntuadas porque requieren mayor precisión, distancia exacta y control muy fino del impacto.
Chudan (zona media)
- Pecho: la zona del esternón y la caja torácica frontal
- Abdomen: el abdomen superior e inferior
- Costados: los flancos a ambos lados del torso
- Espalda: la zona dorsal del torso (puntuable cuando el rival está girado)
Las técnicas chudan son las más frecuentes en kumite porque la distancia es más fácil de gestionar y el riesgo de lesión grave es menor.
Zonas prohibidas
Están expresamente prohibidas como zonas de golpeo:
- Piernas y pies: muslos, rodillas, espinillas y pies
- Ingle: zona genital y la cara interna alta de los muslos
- Nuca y parte posterior del cuello: zona especialmente vulnerable
- Articulaciones: codos y rodillas directamente
- Columna vertebral: golpes directos sobre la espina dorsal
Protecciones reglamentarias
Los competidores usan protecciones reglamentarias que cubren las principales zonas de impacto: guantes, protector de pecho (para mujeres), protector de espinillas y pie, coquilla y protector bucal. Estas protecciones no cambian las zonas reglamentarias pero reducen el riesgo en caso de impactos accidentales.