Lyle Thompson es el heredero de una tradición doble: la del lacrosse indígena que sus antepasados Haudenosaunee practicaron durante siglos como juego sagrado, y la del lacrosse de élite moderno que se juega en las mejores ligas del mundo. Que sea excepcional en ambas dimensiones dice mucho sobre quién es como persona y como atleta.
Las raíces Haudenosaunee
Lyle Thompson nació en 1993 en Onondaga Nation, la reserva de la nación Onondaga en el centro del estado de Nueva York. Los Onondaga son uno de los seis pueblos de la Confederación Haudenosaunee (también conocida como la Confederación Iroquesa), el pueblo que inventó el lacrosse.
Creció en una familia donde el lacrosse era parte de la identidad cultural, no solo un deporte. Sus hermanos Miles, Jeremy y Jerome Thompson también son jugadores de lacrosse de alto nivel, y la familia Thompson es considerada una de las grandes dinastías del lacrosse moderno.
El lacrosse, para los Thompson, no es solo un medio de vida: es la expresión de quiénes son como pueblo. En varias entrevistas, Lyle ha hablado de cómo jugar al lacrosse le conecta con sus antepasados, con la tierra donde creció y con la espiritualidad de la tradición Haudenosaunee.
La carrera universitaria en Albany: registros históricos
Lyle Thompson jugó en la Universidad de Albany (SUNY Albany), en la NCAA División I. Sus cuatro temporadas universitarias (2012-2015) fueron históricas: marcó más puntos —combinando goles y asistencias— que cualquier otro jugador en la historia de la NCAA División I.
En 2014 y 2015 fue elegido Tewaaraton Award, el premio al mejor jugador universitario del año, en dos ediciones consecutivas. Ganar el Tewaaraton (cuyo nombre es precisamente el término Haudenosaunee para el lacrosse) siendo de origen Haudenosaunee tuvo una dimensión simbólica enorme en la comunidad del deporte.
La PLL: el mejor jugador de la liga
Cuando la Premier Lacrosse League arrancó en 2019, Lyle Thompson se convirtió rápidamente en el jugador más valioso de la competición. Su club, los Atlas LC (antes Chrome LC), construyó buena parte de su estrategia ofensiva alrededor de él.
Sus estadísticas en la PLL son de las mejores de la historia de la liga: temporadas con más de 50 puntos (goles más asistencias) en temporadas regulares cortas, múltiples premios al mejor jugador del año y una presencia en el All-Star de la PLL en todas las temporadas.
Lo que hace especial a Thompson no es solo la cantidad de sus estadísticas, sino la calidad de sus acciones. Puede lanzar con la mano derecha o con la izquierda con la misma potencia y precisión. Sus pases en movimiento son quirúrgicos. Su capacidad para inventar jugadas en espacios reducidos recuerda a la de los mejores jugadores de baloncesto o fútbol sala.
El legado cultural
Quizás el aporte más importante de Lyle Thompson al lacrosse va más allá de sus estadísticas. Al ser un jugador Haudenosaunee en la élite del deporte moderno, ha puesto en el mapa mundial la historia y el significado del lacrosse para los pueblos indígenas que lo crearon.
Ha hablado en conferencias y entrevistas sobre la importancia de reconocer los orígenes del deporte, de visibilizar a las comunidades Haudenosaunee y de que el lacrosse moderno no olvide de dónde viene. Esta voz, combinada con su rendimiento excepcional en el campo, hace de Thompson uno de los deportistas más completos e importantes de su generación, no solo en el lacrosse, sino en cualquier deporte.