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Lacrosse

Uno de los deportes de equipo más antiguos de América del Norte, jugado con un palo con red para lanzar una pelota pequeña a la portería rival.

Los orígenes indígenas del lacrosse: el juego del Creador

El lacrosse es uno de los deportes de equipo más antiguos del mundo. Surgió entre los pueblos indígenas de las Tierras Boscosas del Este de Norteamérica hace cientos de años como juego sagrado, ritual y entrenamiento para la guerra.

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Mucho antes de que existieran los palos de titanio, los cascos y los estadios universitarios, el lacrosse ya era un parte esencial de la vida de decenas de pueblos indígenas en Norteamérica. No era simplemente un juego: era medicina, ceremonia, entrenamiento y conexión espiritual.

El juego del Creador

Los pueblos de las Tierras Boscosas del Este de Norteamérica —especialmente los Haudenosaunee (la Confederación Iroquesa formada por los Mohawk, Onondaga, Cayuga, Seneca, Oneida y Tuscarora), los Ojibwe, los Potawatomi, los Mi’kmaq, los Cherokee y los Choctaw— practicaban versiones del juego que hoy llamamos lacrosse. Cada pueblo tenía su propia versión, con distintos tipos de palos, distintas pelotas y distintas reglas.

En muchas de estas culturas, el juego era considerado un regalo sagrado del Creador o de los espíritus. Los Haudenosaunee, que lo llamaban Tewaarathon, lo practicaban como un acto de gratitud hacia el Gran Espíritu. Los Ojibwe lo jugaban para honrar a sus antepasados. Los Cherokee, que lo llamaban Anetsa, lo usaban como preparación espiritual para la guerra y como medio para resolver disputas entre clanes sin derramamiento de sangre.

Partidos que duraban días

Los partidos indígenas de lacrosse no tenían nada que ver con los partidos modernos de 60 minutos. Podían durar uno, dos o incluso tres días seguidos, con pausas para dormir y comer. Participaban no decenas sino cientos, y a veces miles de jugadores de cada lado, en campos que se extendían varios kilómetros entre dos aldeas.

Las porterías podían estar separadas por distancias de entre 500 metros y varios kilómetros. No había árbitros en el sentido moderno: el juego era supervisado por líderes comunitarios y espirituales, y las reglas eran suficientemente flexibles como para adaptarse al contexto de cada comunidad.

El palo original: madera y cuero

Los palos originales eran completamente de madera, tallados a mano. La forma variaba según la tradición de cada pueblo: en algunos usaban un palo con una red de tiras de cuero crudo en forma de bolsa (similar al palo moderno); en otros, el palo tenía el extremo curvado en forma de garrote para golpear la pelota directamente por el suelo. Las pelotas eran de madera, piedra, cuero relleno de pelo de animal o piel de venado.

La función ritual y médica

El juego tenía una dimensión terapéutica explícita en muchas culturas. Se usaba para curar enfermedades: jugadores enfermos participaban en partidos rituales como parte de su tratamiento. También se jugaba para resolver conflictos territoriales entre tribus —en lugar de una guerra, un partido de lacrosse zanjaba la disputa—, para preparar a los guerreros antes de una batalla y para celebrar cosechas y otros eventos importantes del ciclo vital de la comunidad.

La herencia viva

Hoy en día, el pueblo Haudenosaunee mantiene viva esta tradición. La nación Haudenosaunee tiene su propia selección de lacrosse que compite internacionalmente —la única selección indígena reconocida en competición internacional— y reclama su papel como guardiana del deporte que crearon. Para muchos jugadores Haudenosaunee de élite que juegan en la NHL universitaria o en la PLL, el lacrosse sigue siendo mucho más que un deporte: es identidad, memoria y herencia cultural.

Preguntas frecuentes

¿Quién inventó el lacrosse?
El lacrosse no fue inventado por una sola persona. Fue desarrollado de forma independiente por múltiples pueblos indígenas de Norteamérica —entre ellos los Haudenosaunee (iroqueses), los Ojibwe, los Cherokee y los Choctaw— a lo largo de siglos. Cada pueblo tenía su propia versión del juego con reglas, dimensiones y palos diferentes.
¿Por qué los indígenas llamaban al lacrosse el juego del Creador?
Muchos pueblos indígenas consideraban el lacrosse un regalo espiritual de su creador o divinidad principal, un juego que les había sido dado para mantener su salud física, resolver conflictos entre tribus y honrar a los espíritus. Por esta razón se jugaba en ocasiones sagradas y con una dimensión ritual profunda.
¿Cómo eran los partidos de lacrosse indígenas originales?
Los partidos indígenas de lacrosse podían durar días enteros, con cientos o incluso miles de jugadores en cada equipo, en campos sin límites definidos que se extendían varios kilómetros entre aldeas. No existían árbitros: el juego era auto-regulado por la comunidad y guiado por líderes espirituales.

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