En el mundo de los deportes de equipo internacionales, el dominio de un solo país en el campeonato del mundo de su deporte durante más de medio siglo no tiene prácticamente precedentes. El lacrosse tiene exactamente eso: la hegemonía de Estados Unidos en el Campeonato del Mundo masculino es uno de los registros más extraordinarios en la historia del deporte internacional.
La serie de victorias
Desde la primera edición del Campeonato del Mundo de Lacrosse en 1967, Estados Unidos ha ganado prácticamente todas las ediciones. En los más de cincuenta años de historia del torneo, solo Canadá ha logrado arrebatarle el título, en dos ocasiones: 1978 (en Manchester, Reino Unido) y 2006 (en London, Ontario, Canadá).
El resto de ediciones —incluyendo 1967, 1974, 1982, 1986, 1990, 1994, 1998, 2002, 2010, 2014, 2018 y 2023— las ha ganado Estados Unidos. Son más de diez títulos mundiales consecutivos o con solo dos interrupciones en más de medio siglo de competición.
Por qué es tan llamativo este dominio
El dominio de Estados Unidos en el lacrosse mundial es especialmente llamativo porque no se trata de un torneo pequeño o sin competidores. Con más de 40 naciones participantes en las ediciones recientes, incluyendo a Canadá —que produce jugadores de lacrosse de altísimo nivel— y a la selección Haudenosaunee, el torneo tiene un nivel de competición real.
Sin embargo, la profundidad del sistema universitario americano de la NCAA, con cientos de programas de lacrosse en todo el país y miles de jugadores en formación, garantiza que la selección de Estados Unidos siempre cuente con un plantel de calidad muy superior a la de cualquier otro país.
El campeonato femenino: igual de dominante
En el Campeonato del Mundo femenino de lacrosse, el dominio de Estados Unidos es igualmente aplastante. Desde la primera edición en 1982, la selección femenina americana ha ganado prácticamente todas las ediciones, con Australia y Canadá como los únicos países que han podido plantar cara de forma competitiva.
Los años en que Canadá ganó
Los dos títulos canadienses —1978 y 2006— son los únicos capítulos en los que la historia ha tenido un guion diferente. La victoria de 2006 en Ontario fue especialmente emotiva: Canadá ganó en casa, ante su propio público, con una generación de jugadores que incluía a Gary Gait al final de su carrera y a una nueva ola de jóvenes talentos. Fue uno de los momentos más celebrados en la historia del deporte canadiense.
El futuro tras Los Ángeles 2028
Con la inclusión del sixes lacrosse en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, el paisaje del lacrosse internacional puede cambiar. El formato sixes es más igualado, el terreno más pequeño iguala más las diferencias físicas entre selecciones y la competición olímpica atrae inversión y atención en países que nunca antes habían visto el lacrosse como una opción deportiva real. El récord de dominio de Estados Unidos podría verse amenazado por primera vez de forma seria en el escenario olímpico.