El face-off es uno de los elementos más únicos y espectaculares del lacrosse. A diferencia de muchos otros deportes donde el saque inicial es un simple gesto formal, en el lacrosse el face-off es un duelo de habilidad, velocidad y fuerza que puede determinar el control del juego durante largos periodos del partido.
Cómo se realiza el face-off
Al inicio de cada cuarto y después de cada gol, el árbitro coloca la pelota en el punto central del campo. Los dos especialistas en face-off —habitualmente centrocampistas designados para esta función— se sitúan frente a frente, agachados, con sus crosses cruzadas sobre la pelota.
La posición inicial es muy precisa: los nudillos de ambas manos deben estar sobre el suelo, los mangos de los palos paralelos a la línea central y las cabezas de las crosses colocadas espalda con espalda alrededor de la pelota, sin tocarla. El árbitro verifica la posición y da la señal de inicio.
En ese momento, ambos jugadores pueden hacer cualquier movimiento legal para hacerse con la pelota: arrastrarla con la red, bloquear al rival, girar el palo, empujar con el cuerpo o salir corriendo con la pelota atrapada. Es un duelo explosivo que dura habitualmente solo unos segundos.
Las restricciones durante el face-off
Mientras dura el face-off, los demás jugadores deben permanecer en posiciones específicas:
- Los centrocampistas de ambos equipos están en la zona central, dentro de líneas de restricción marcadas en el campo.
- Los atacantes permanecen en la zona ofensiva (respecto a su propio campo).
- Los defensas permanecen en la zona defensiva.
Nadie puede cruzar estas líneas hasta que el árbitro declare que el face-off ha concluido, es decir, cuando un jugador tiene posesión clara o la pelota ha salido del área central.
La importancia del especialista en face-off
Ganar los face-offs es tan determinante para el control del partido que muchos equipos tienen un jugador especializado exclusivamente en esta función, conocido como FOGO (Face-Off, Get Off). Estos jugadores dedican una parte enorme de su entrenamiento a perfeccionar técnicas específicas de face-off y pueden ser sustituidos inmediatamente después de ganar o perder la disputa.
Los mejores especialistas en face-off profesionales ganan entre el 55 % y el 70 % de sus duelos, lo que equivale a controlar la posesión de forma casi dominante durante el partido.
El face-off en el lacrosse femenino
En el lacrosse femenino no existe el face-off tal como se practica en el juego masculino. En su lugar, se usa el draw: ambas jugadoras sujetan sus crosses juntas en el centro del campo con la pelota entre las dos redes, y a la señal del árbitro la lanzan al aire. Esta versión es menos física y de resultado más aleatorio que el face-off masculino.