Las artes marciales mixtas (MMA) son la suma de múltiples disciplinas de combate que se complementan para crear el deporte de combate más completo del mundo. Entender de dónde viene cada elemento del MMA permite apreciar la complejidad técnica de un deporte que a simple vista parece solo una pelea sin reglas.
Las tres grandes áreas del MMA
El MMA se divide conceptualmente en tres grandes áreas de combate, cada una con sus propias disciplinas de origen:
- Striking de pie: golpear de pie con puños, patadas, codos y rodillas.
- Grappling de pie: controlar, derribar y proyectar al rival.
- Grappling en suelo: controlar la posición en el suelo y aplicar sumisiones.
Un luchador verdaderamente completo domina las tres áreas y sabe transitar entre ellas según las circunstancias del combate.
Striking de pie: las artes del golpe
Boxeo
El boxeo aporta al MMA la base del trabajo con los puños: el jab, el cross, el hook, el uppercut y el trabajo de footwork (movimiento de pies). Los boxeadores en MMA suelen tener la guardia más alta, mejor defensa con las manos y mayor precisión en las combinaciones de puños.
Sin embargo, el boxeo puro tiene limitaciones en el MMA: la guardia alta deja las piernas expuestas a las patadas y la cabeza expuesta a los codazos. Los boxeadores que llegan al MMA deben adaptar su guardia y aprender a lidiar con los intentos de derribo.
Muay Thai
El Muay Thai es considerado el arte marcial de pie más completo para el MMA. Aporta patadas potentes (roundhouse, teep o patada frontal, patada baja), rodillazos devastadores, codazos y, sobre todo, el clinch: la posición de cuerpo a cuerpo en la que se trabajan rodillas y codos mientras se controla la cabeza del rival.
El clinch del Muay Thai es especialmente valioso en MMA porque muchos combates de pie terminan en el clinch contra la valla, y quien domina esa posición lleva la iniciativa. Peleadores como Anderson Silva, José Aldo o Israel Adesanya han basado gran parte de su juego en el Muay Thai.
Kickboxing
El kickboxing (especialmente en su variante K-1) aporta una síntesis fluida de puños y patadas con gran énfasis en las combinaciones largas y en el movimiento. Los peleadores con base de kickboxing suelen tener un juego de piernas más desarrollado y mayor variedad en las combinaciones de striking.
La modalidad K-1, con sus patadas bajas y sus rodillazos breves, es la más directamente aplicable al MMA de todas las variantes del kickboxing.
Grappling de pie: el arte de derribar
Lucha libre y wrestling
El wrestling (lucha libre americana) es el arte marcial más valorado en el MMA moderno cuando se trata de controlar dónde se combate. Un buen wrestler puede:
- Derribar al rival cuando quiere llevar el combate al suelo.
- Evitar los derribles cuando quiere mantenerse de pie.
- Dominar la posición en el suelo una vez ejecutado el derribo.
El wrestling americano se basa en los takedowns (derribo doble o simple de pierna, suplex, etc.) y en el sprawl (la defensa contra los derribles). La habilidad de «wrestling» se ha convertido en la base más demandada en el MMA: un wrestler puede imponer su voluntad táctica de manera sistemática.
Khabib Nurmagomedov es el ejemplo más extremo: su wrestling y su grappling de control eran tan superiores que ningún rival fue capaz de mantenerle de pie ni resistir su dominancia en el suelo durante toda su carrera.
Judo
El judo aporta proyecciones y barridos de gran espectacularidad y efectividad: las ippons (proyecciones completas) en MMA pueden resultar en KOs o en posiciones dominantes. El judo también enseña la caída y el control del clinch.
Ronda Rousey popularizó el judo en el MMA femenino: sus harai-goshi y sus proyecciones de cadera llevaban al suelo a rivales que tardaban en recuperarse, y allí aplicaba el juji-gatame (armbar) con una velocidad sin precedentes.
Sambo
El sambo es un arte marcial soviético que combina elementos del judo (proyecciones) con el wrestling (derribles y control) y añade sumisiones de pierna que el judo no contempla. El sambo de combate incluye también golpes, lo que lo hace muy transferible al MMA.
Fedor Emelianenko, considerado por muchos el mejor peso pesado de la historia del MMA, basó su juego en el sambo. Khabib Nurmagomedov también tiene una base sólida de sambo junto al wrestling del Daguestán.
Grappling en suelo: el dominio del suelo
Brazilian Jiu-Jitsu (BJJ)
El Brazilian Jiu-Jitsu es el arte marcial que más ha influido en la historia del MMA. Su contribución no fue solo técnica: fue una revolución conceptual.
El BJJ fue desarrollado en Brasil por la familia Gracie a partir del judo japonés durante el siglo XX. Su premisa central es que un luchador más pequeño puede derrotar a uno más grande si lleva la lucha al suelo y aplica técnicas de sumisión (estrangulaciones y luxaciones articulares) desde posiciones de control.
La revolución del UFC 1 (1993): Cuando Royce Gracie, un hombre delgado de 77 kg con aspecto de estudiante universitario, ganó el primer torneo de la Ultimate Fighting Championship derrotando a luchadores de otras disciplinas sin apenas recibir golpes, el mundo de las artes marciales quedó conmocionado. Gracie ganó tres torneos más, validando el BJJ como el sistema más efectivo de combate en suelo.
El BJJ aporta al MMA:
- Posiciones de control en el suelo: montada (mount), guardia (guard), espalda (back control).
- Estrangulaciones: rear naked choke, guillotina, triángulo.
- Luxaciones articulares: armbar (juji-gatame), kneebar, heel hook.
- Barridos y sumisiones desde guardia: la capacidad de ser peligroso incluso desde abajo.
En el MMA moderno, el BJJ es tan omnipresente que prácticamente todos los luchadores de élite tienen cinturón de al menos azul o morado. Campeones como Demian Maia, Charles Oliveira o Gordon Ryan (en grappling) han llevado el BJJ al MMA a un nivel superior.
Wrestling en suelo
El wrestling en suelo (ground and pound, posición dominante) aporta la capacidad de controlar al rival en el suelo, mantener la posición dominante y aplicar golpes desde arriba. Un buen wrestler en suelo no necesariamente va a buscar la sumisión: puede ganar el combate a golpes desde la posición de montada o half-guard.
El perfil del luchador completo moderno
En los primeros UFC (1993-1999), los especialistas de una sola disciplina podían dominar. Los años 2000 vieron la transición: los luchadores que solo sabían golpear perdían ante los wrestlers, los wrestlers puros perdían ante los especialistas en BJJ. La solución fue obvia: desarrollar todas las áreas.
El luchador completo del MMA moderno de élite debe ser:
- Competente en el striking de pie: no necesita ser un campeón de boxeo, pero sí saber golpear con potencia, defensa y movimiento.
- Difícil de derribar o capaz de derribar: el wrestling defensivo (el sprawl y el «takedown defense») es tan importante como el ofensivo.
- Peligroso en el suelo: suficiente BJJ para no ser sumitido fácilmente y para poder amenazar con sumisiones propias.
- Atléticamente completo: la fuerza, la resistencia cardiovascular, la flexibilidad y la velocidad de recuperación son fundamentos sobre los que se apoyan todas las habilidades técnicas.
Los campeones que han dominado durante más tiempo (Jon Jones, Khabib Nurmagomedov, Anderson Silva en su mejor momento, Georges St-Pierre) no han sido los mejores en una sola disciplina, sino los que mejor han integrado todas en un sistema coherente de combate.
El MMA es, en definitiva, el experimento más completo que ha realizado la humanidad para responder a la pregunta de qué arte marcial es más efectivo, y la respuesta ha resultado ser: todos ellos, combinados.