Qué es el drafting en natación
El drafting es el equivalente acuático de ir en el pelotón en ciclismo o de correr detrás de un liebre en atletismo. En natación en aguas abiertas, donde los competidores se mueven libremente sin carriles asignados, la habilidad de posicionarse detrás o al lado de un rival para aprovechar su estela es una de las habilidades tácticas más importantes del deporte.
Cómo funciona el drafting en el agua
Un nadador en movimiento genera turbulencias delante y a los lados de su cuerpo, y una zona de baja presión (succión) directamente detrás. Un segundo nadador que se sitúa en esa zona de baja presión experimenta una resistencia significativamente menor, lo que le permite moverse a la misma velocidad con menos esfuerzo muscular.
Los estudios científicos estiman que nadar en posición de drafting directo (detrás) puede suponer un ahorro de energía de entre el 18 % y el 25 % respecto a nadar en solitario a la misma velocidad. Esta diferencia puede ser decisiva en pruebas de larga duración como los 10 km o la maratón acuática.
Posiciones de drafting
Existen dos posiciones principales de drafting:
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Posición trasera directa: el nadador sigue directamente detrás del de referencia, con los dedos casi tocando sus pies. Es la posición más eficiente pero obliga al nadador seguidor a hacer tapping involuntario.
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Posición lateral: el nadador se coloca a la altura de la cadera del de referencia, ligeramente desplazado hacia uno de los lados. Es algo menos eficiente en términos de ahorro de energía pero permite mejor visibilidad y facilita el sighting.
Drafting y táctica de carrera
Los mejores nadadores de aguas abiertas utilizan el drafting de forma activa: se posicionan en el pack durante la mayor parte de la carrera para conservar energía y luego abandonan el grupo mediante una aceleración controlada en los kilómetros finales o en el sprint de llegada.
La gestión del drafting implica también decidir a quién seguir: un nadador que lleva un ritmo ligeramente más rápido del propio puede ayudar a mejorar el tiempo final, mientras que seguir a alguien demasiado rápido puede suponer un sobreesfuerzo que pase factura en la segunda mitad de la prueba.