El viraje en mariposa es uno de los momentos más críticos y más controlados de la natación de competición. A diferencia del viraje en crol, donde el nadador puede tocar la pared con cualquier parte del cuerpo durante el giro de bandera, en mariposa el reglamento de World Aquatics (anteriormente FINA) exige una condición específica e imprescindible: el toque de pared con ambas manos simultáneamente.
Esta exigencia del toque simultáneo con dos manos es el origen de la mayoría de descalificaciones en las pruebas de mariposa. A alta velocidad, cuando el nadador se aproxima al muro en el viraje, es muy fácil que la fatiga muscular o el ángulo de llegada haga que una mano llegue al muro un instante antes que la otra. Los jueces de toque (oficiales de carrera ubicados en cada extremo de la piscina) están específicamente entrenados para detectar esta asimetría. Una descalificación por viraje incorrecto en mariposa anula el resultado de toda la prueba, independientemente de la posición del nadador.
El reglamento especifica que las manos deben tocar la pared al mismo nivel pero no exige que los brazos estén completamente rectos. La posición puede ser con los codos ligeramente flexionados, siempre que el toque sea simultáneo. Tras el toque, el nadador puede girar en cualquier dirección (hacia cualquiera de los lados) para empujar con los pies desde la pared y salir en posición hidrodinámica con el impulso del muro.
La salida del viraje
Tras el toque reglamentario, el nadador empuja con los pies desde la pared y entra en la fase subacuática del viraje. En mariposa, la salida del viraje incluye una serie de movimientos de delfín bajo el agua (dolphin kicks o patadas de delfín) antes de salir a la superficie para retomar el ciclo de brazada. El reglamento limita la distancia subacuática: el nadador debe romper la superficie antes de los 15 metros desde la pared. Superar esa distancia sumergido es también causa de descalificación.
Diferencias con el viraje de braza
El viraje de braza tiene la misma exigencia de toque simultáneo con ambas manos que el de mariposa, lo que los distingue claramente del viraje de crol y espalda. Esta similitud entre los virajes de mariposa y braza tiene una razón histórica: el estilo mariposa se desarrolló como una variante de la braza y mantuvo esta característica reglamentaria cuando se convirtió en un estilo independiente.