El sistema de tiempos de clasificación en natación es la forma en que World Aquatics (antes FINA) garantiza que los competidores en los grandes eventos internacionales tienen un nivel mínimo de rendimiento. Sin este sistema, los campeonatos del mundo y los Juegos Olímpicos podrían verse saturados de nadadores con niveles muy dispares, lo que haría las competiciones menos interesantes y más difíciles de gestionar.
Las marcas se establecen con antelación al evento y se publicitan para que todos los nadadores y federaciones sepan exactamente qué tiempos hay que conseguir. Esto crea un período de clasificación (generalmente de uno a dos años antes del evento) durante el cual los nadadores intentan bajar sus tiempos hasta alcanzar las marcas requeridas.
La diferencia entre marca A y marca B es importante. Conseguir la marca A garantiza la plaza; conseguir solo la marca B da derecho a optar a una plaza pero no la asegura. En algunas pruebas muy competidas, puede haber decenas de nadadores con marca B y solo pocas plazas disponibles, por lo que el ranking entre todos los nadadores con marca B decide quién puede participar.
Las marcas universales (Universal Standards)
World Aquatics ha introducido también las “universal standards”, unas marcas únicas para todas las delegaciones que garantizan que cualquier nadador del mundo que las consiga tiene asegurada una plaza. Estas marcas son más accesibles que las marcas A tradicionales y tienen el objetivo de asegurar una representación geográfica más amplia en los grandes eventos.
El cronometraje oficial en natación
Para que un tiempo sea válido para la clasificación olímpica, debe conseguirse en una piscina homologada de 50 metros (para las olimpiadas que se nadan en piscina larga) con sistema de cronometraje electrónico oficial. Las placas electrónicas en la pared donde los nadadores tocan al final de cada largo registran el tiempo con precisión de centésimas de segundo.