El recce (abreviatura del término inglés reconnaissance, reconocimiento) es la fase previa al rally en la que los pilotos y copilotos recorren los tramos especiales a velocidad reducida para construir sus notas de ruta. Es una de las etapas más exigentes del trabajo de un equipo profesional: en pocas horas deben procesar y memorizar kilómetros de carretera con una precisión que después, durante el tramo, puede suponer la diferencia entre ganar y abandonar.
Durante el recce, piloto y copiloto circulan juntos en un vehículo de serie y dictan las instrucciones en voz alta mientras uno conduce y el otro toma notas. La comunicación es constante: deben ponerse de acuerdo en la descripción de cada curva, en los puntos de peligro y en el nivel de agresividad con el que van a afrontar cada sección. Algunos equipos hacen una primera pasada más descriptiva y una segunda para ajustar y confirmar los detalles más delicados.
El reglamento del WRC regula estrictamente cuántas pasadas pueden hacerse por cada tramo y en qué franja horaria. Estas limitaciones obligan a los equipos a trabajar con eficiencia y a tomar decisiones rápidas sobre qué información es prioritaria. En los rallies disputados sobre tramos históricos que se repiten en ediciones anteriores, los copilotos pueden contrastar sus notas actuales con las de años previos, aunque siempre prevalece la inspección presencial más reciente.