El service park es la zona habilitada por la organización del rally donde los equipos instalan sus estructuras de asistencia técnica. En este espacio, cada equipo despliega sus camiones de transporte, sus herramientas y a sus mecánicos, que trabajan durante las ventanas de servicio entre grupos de tramos especiales. El service park es, en la práctica, el taller móvil del rally: un entorno donde se llevan a cabo operaciones de envergadura en tiempos que parecerían imposibles en cualquier otra disciplina automovilística.
Las ventanas de servicio tienen una duración estrictamente reglamentada. En esos minutos contados, un equipo de WRC puede cambiar los cuatro neumáticos, sustituir una suspensión dañada, revisar los frenos, ajustar la aerodinámica, repostar y actualizar los parámetros electrónicos del coche. La coordinación entre los mecánicos debe ser perfecta: cada uno tiene una tarea asignada y cualquier pérdida de tiempo puede significar que el coche salga al siguiente tramo con una preparación incompleta.
El reglamento distingue entre el servicio principal, que tiene la mayor duración y se realiza al mediodía o al final de cada etapa, y los servicios de reagrupamiento más cortos entre tramos. Existen también zonas de asistencia restringida junto a determinados tramos especiales donde los equipos pueden hacer cambios limitados de neumáticos y pequeñas reparaciones. La logística del service park es un factor competitivo por sí mismo: los equipos con mayores recursos pueden contar con más mecánicos especializados y herramientas más avanzadas, lo que reduce el tiempo necesario para cada intervención.